(18 de enero, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- Claudia Sofía Torres Mendoza, trabajó hasta la semana pasada como delegada de la Secretaria para el Desarrollo y Empoderamiento de las Mujeres de Chiapas (SEDEM), teniendo a su cargo 13 municipios de la entidad en donde se encargó del desarrollo de proyectos, préstamos, talleres y programas sociales.
Torres Mendoza, afirma a Revolución TRESPUNTOCERO que durante el tiempo que vivió con su ahora ex pareja, Ángel Iván Hidalgo Morales, mantuvo el temor constante de ser agredida física y psicológicamente, situaciones que padeció y que le provocaron graves daños.
En enero de 2015, Claudia y su hija de 9 años decidieron separarse de Hidalgo Morales, derivado de los severos golpes e insultos que él provocó en su contra; dos horas más tarde de los hechos, ella interpuso una denuncia ante la Fiscalía de Justicia Restaurativa, con número R.A. 0008/01/0101/2015 y esperó que con eso pudieran estar ambas protegidas de cualquier intento de ataque.
Meses más tarde, en marzo de 2015, Hidalgo Morales buscó a Claudia, porque tenía intensiones de contender para el cargo de Presidente municipal de Simojovel, Chiapas, por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), pero se hizo acompañar de Arcadio Penagos Contreras, delegado de gobierno en el municipio y Omar Molina Zenteno subsecretario de gobierno en Bochil, en aquel entonces (hoy parte del cabildo de Hidalgo Morales en el Ayuntamiento de Simojovel).
Los tres presionaron, asegura Claudia, para que se desistiera de la denuncia, “amenazándome con que me podía ir mal”, ella aceptó cancelar el procedimiento legal, por temor a que algo le pudiera pasar a su hija de 9 años de edad, incluso Hidalgo Morales, sabiendo del poder que tenía, y quien constantemente hablaba de afectarla, principalmente en lo laboral, la presionó para que ella volviera a ser su pareja sentimental.
Lo anterior tenía como principal motivo no perjudicar su carrera política; “durante los siguientes meses volví a ser víctima de múltiples humillaciones y ofensas. Quedé embarazada en el mes de septiembre y poco después volvió a golpearme aún sabiendo mi estado de gravidez. Fueron agresiones en el rostro y otras partes del cuerpo, logrando evadir un golpe que iba directo a mi estómago”, asegura Claudia.
Ella también narra que “él se sentía con poder de ultrajarme porque cuando me amenazaron la primera vez para desistir de la denuncia de enero de 2015, aseguraron que iban a demostrar que yo estaba loca y que los golpes habían sido porque me había aventado de un carro en movimiento, además iban a testificar que Hidalgo Morales no ingiere bebidas alcohólicas, cuando la realidad es evidente, él tiene un problema con el consumo de alcohol.
Sus argumentos iban a ser difíciles de demostrar porque el médico legista determinó que mis lesiones tenían que ver con golpes perpetrados por una persona. Además, dentro de las consecuencias que hoy padezco está la patada que me dio en la cadera, estando yo en el suelo, las molestias han aumentado por el peso del embarazo.
Además de esto, en medio de su violencia, en una ocasión entre una y dos de la madrugada, estando con él en su camioneta me quiso bajar en una carretera solitaria entre San Cristóbal y Tuxtla Gutiérrez, incluso sabiendo que yo estoy embarazada”.
La víctima comenta que “él presume de su poder y amistades, del fuero que tiene por ser presidente municipal y como resultado fui despedida de mi trabajo. Bajo argumentos que no tienen sentido, el ingeniero Abraham Matías Prado dijo que eran instrucciones de la diputada Sassil De León Villard. Por su parte, la licenciada mensajera de la Sedem de nombre Nancy López Ruiz, me dijo que había quejas de los presidentes municipales.
Que siendo mi sede en Bochil yo no vivía ahí y por eso nunca llegaba a la oficina, esto no es verdad porque desde que me dieron el cargo el año pasado me mudé junto a mi hija al municipio e incluso ella está inscrita en una primaria del lugar. También me hizo saber que como era empleada de confianza no habría ningún tipo de documento de por medio, violentando mis derechos laborales y humanos”.
Claudia se comunicó con la Diputada Federal por el PVEM, Sasil de León Villard, para preguntarle qué había motivado su despido y si existía la oportunidad de ser reacomodada o reinstalada en su puesto.
A lo que Sasil no respondió nunca con claridad, sin embargo Claudia le expresó que le habían aconsejado demandar por la manera en que fue despedida ya que no existían fundamentos que avalaran dicha decisión y además hoy se encuentra con 5 meses de embarazo y aún así jamás ha dejado de asistir a las giras de trabajo y tampoco a la oficina.
La diputada solamente le respondió, según declara Claudia, que no demandar se entendía como un “agradecimiento” -por parte de la víctima- por darle la oportunidad de tener un trabajo dentro de Sedem. La segunda denuncia interpuesta por la joven en contra del presidente municipal de Simojovel tuvo lugar el 21 de diciembre pasado y nuevamente fue contactada por gente de Hidalgo Morales.
“Penagos ahora como delegado de gobierno me buscó para constatar si era o no verdad que había una nueva denuncia en contra de Hidalgo Morales, por temor le dije que no, después de eso, estando yo en Simojovel, en compañía de mi hija, el 30 de diciembre, con motivo de una visita que le hicimos a mi familia, pasamos por la casa del edil.
En el sitio se encontraban otras personas que conozco y saludé ya que les tengo confianza, en ese momento, estando parada junto a mi menor hija, él desde su sala, rodeado de varias botellas de alcohol, me apuntó con una pistola, la cual le quitó su chofer, por lo tanto no sé qué tan dispuesto estaba a asesinarme, esto pasó frente a mi niña quien hoy sigue muy asustada”, explica Claudia.
La víctima que anteriormente fue amenazada con ser despedida si hacía algo en contra del munícipe, también cree que el despido se debe a la protección que buscan para la Sedem, ya que en la denuncia ella aparece como funcionaria pública de dicha secretaría.
Claudia hasta el momento mantiene una seria tensión por las acciones que podría tomar en su contra el edil de Simojovel, quien asegura tiene influencias en el gobierno estatal. A su vez la presión aumenta por su reciente situación de desempleo, al tener una hija que mantener y un bebé que está por nacer.
La Sedem da a conocer que su misión y visión es “coordinar, promover, definir, ejecutar, dar seguimiento y evaluar las políticas públicas transversales dirigidas al empoderamiento: social, económico, político y cultural de las mujeres en el Estado de Chiapas, con programas y acciones que impulsen la participación en igualdad y en equidad de mujeres y hombres, de las Instituciones gubernamentales, de los sectores social y privado; a su vez construir relaciones sociales justas, igualitarias y con equidad; por medio de la institucionalización y transversalización de la Perspectiva de Género, con énfasis en el Desarrollo Humano y en el logro del pleno ejercicio de los Derechos Humanos de las Mujeres”, palabras que no tienen sentido alguno en una situación como la que hoy vive Claudia.


