Con el firme propósito de colocar a las raíces culturales en el centro de la política educativa, la Secretaría de Educación Pública (SEP) llevó a cabo el Primer Festival de Juventudes Originarias y Afrodescendientes de México. El encuentro reunió a mil estudiantes de todo el país, consolidándose como un espacio de identidad, arte y transformación.
Esta iniciativa forma parte de la estrategia “Jóvenes Transformando México” y del Bachillerato Nacional, programas impulsados por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo.
Durante el evento, la subsecretaria de Educación Media Superior, Tania Rodríguez Mora, destacó que este festival no solo es una celebración cultural, sino una pieza clave del nuevo modelo educativo. El encuentro convocó a alumnos y docentes de la Dirección General de Educación Tecnológica Agropecuaria y Ciencias del Mar (DGETAyCM) y diversos subsistemas.
Rodríguez Mora subrayó que el Bachillerato Nacional busca una formación integral que equilibre los conocimientos académicos con habilidades socioemocionales. Bajo el marco de la Nueva Escuela Mexicana (NEM), se promueven trayectorias flexibles que permiten a los jóvenes vincularse con su comunidad e incorporarse con éxito a la educación superior o al mundo laboral.
”Educamos con la fuerza de nuestras raíces”
El director general de la DGETAyCM, Mario Hernández González, presidió la inauguración bajo un lema que define la visión institucional: “Educamos con la fuerza de nuestras raíces”. El funcionario enfatizó que la educación debe trascender el aula para convertirse en una herramienta de preservación cultural.
Los momentos más destacados del festival incluyeron:
- Expresiones Artísticas: Muestras de danza, literatura, música y pintura que reflejaron la creatividad juvenil en torno a la identidad contemporánea y el cuidado del planeta.
- Identidad Nacional: Un momento emblemático fue la entonación del Himno Nacional Mexicano en lengua originaria, acto que reforzó el sentido de pertenencia y unidad entre los asistentes.
El festival reafirma el compromiso del Gobierno de México de reconocer a las y los jóvenes de comunidades originarias y afrodescendientes como agentes de transformación. Al integrar el orgullo por sus raíces en su formación técnica y profesional, se busca construir una sociedad más justa, inclusiva y consciente de su vasta diversidad cultural.
”Este encuentro nacional demuestra que la educación es la herramienta para fortalecer la identidad y formar agentes de cambio con un sentido comunitario”, concluyó Hernández González.


