(19 de octubre, 2015).- El viernes 16 de octubre se informó que el Chapo Guzmán estaba herido del rostro y una pierna después de una “huida precipitada”. Funcionarios del gabinete de seguridad del gobierno declararon que las heridas que obtuvo Joaquín Guzmán Loera no fueron ocasionadas por un enfrentamiento directo con fuerzas federales, sino porque escapó de elementos de la marina y cayó por un barranco.
Se describe que el líder del cártel de Sinaloa fue acorralado por integrantes de la Secretaría de Marina que lo encontraron en la sierra de Sinaloa, oculto cerca de Cosalá, el Chapo sólo tuvo la opción de correr y después cayó en un barranco donde se golpeó el rostro, según informó el medio La Razón.
Los marinos intentaron alcanzarlo pero explicaron que el Chapo había rodado por el barranco y que en el punto donde terminó el descenso habían escoltas de narcotraficantes.
A lo lejos sólo distinguieron la sangre en la cara de Joaquín Loera y apreciaron el intento fallido del capo por levantarse, a lo que acudieron dos hombres armados que lo ayudaron a caminar y lo subieron a una camioneta para continuar el escape.
Los funcionarios gubernamentales especificaron que el operativo que intentó capturar por tercera vez al Chapo era de 20 elementos y explicaron que en la zona de búsqueda aplican la estrategia de grupos compactos para no llamar la atención, aunque aseguran que los habitantes de la región simpatizan con líder del cártel.
Las autoridades federales justificaron que el operativo que se realiza en la sierra de Sinaloa esta fundamentado en la investigación realizada después de la segunda fuga del Chapo Guzmán, en la cual se asegura que abordó en Querétaro un avión que lo dejó en la zona colindante de Sinaloa y Durango.


