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El machismo y el nazismo de algunos panistas

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(19 de julio, 2014).- En corrupción, los neopanistas, de Fox a Calderón, resultaron peores que sus antecesores en Los Pinos. Le han ganado a los priistas, no por una nariz, sino por medio cuerpo. Y de plano acabaron con la credibilidad del PAN, en cuanto partido que se iba a “partir” a favor de más democracia, frustrando la transición; y que en el poder presidencial habría un gran cambio. También dieron al traste con la alternancia. Fox fue un payaso. Calderón un presidente más del montón, con muchas semejanzas con Victoriano Huerta. Entre las que podemos contar los 100 mil homicidios que dejó su “guerra” contra el narcotráfico, y sus fiestas con el timbiriche Max Cortázar, en las que brindaba con sus “París de noche”. Los dos desgraciaron al país dejando más pobreza, más desempleo, más rateros en el poder público, más concesiones a Televisa y Slim-Telmex. Y más desmanes para quebrar a Pemex, LyFC y CFE, tras el botín de las privatizaciones de las que sacaron raja Salinas y Zedillo. El foxismo y el calderonismo posicionaron a la ultraderecha política y religiosa. Por menos de esto, a Zarkozy lo están investigando. Pero a Fox y a Calderón no los tocan ni con el pétalo de una flor. Gozan de total impunidad.

II.- Su actual presidente es un chaquetero y hábil para las transas en la cúpula peñista, antítesis de sus antecedentes familiares: nada tiene de Gustavo Madero y menos de Francisco I. Madero. Muy pocos de esos panistas se salvan; ya repudiaron a los Padres Fundadores de Acción Nacional y se han convertido en enemigos de la Expropiación Petrolera. Por eso andan gustosos de apoyar la contrarreforma energética y favorecer a Slim y Televisa en lo que parecía una reforma en telecomunicaciones. A muchos ya les brotó el nazifascismo. Y otros son machistas que agreden mujeres o ganadores de boletos para el mundial de fútbol que son golpeadores en montón; y que, a la derrota de la selección mexicana, demostraron de lo que son capaces cuando andan sueltos. Esos machos-panistas eran funcionarios de la Delegación Benito Juárez, de administración panista. Y es que el PAN se fue degradando hasta convertirse en lo que es hoy: una agrupación oportunista, cero republicana, pragmática, inmoral a la luz de su religión y sin ética democrática.

III.- El calderonismo y el foxismo les enseñó como traicionar su pasado. Son un “partido” de sectas al servicio de la corrupción, las transas, el machismo y la antipolítica. Y para colmo… nazis. Ya crearon su partido Nacional, con el nombre de Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo. Y hasta se uniforman con estilo hitleriano, por si había dudas de lo que buscan. Brindaron en público por el 125 aniversario del natalicio del loco Adolfo Hitler. Y preparan el de Mussolini. Esto es una prueba más de la descomposición ideológica del PAN; en tanto que el grueso neomaderista anda en la fiesta de las contrarreformas como peces en la corrupción.  Ya no hay un PAN histórico, sino un apañamiento-peñista de sectas dispuestas al mejor postor. Unos son nazis. Otros maderistas. Otros calderonistas. Y otros foxistas. Pero en el mismo costal.

 

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