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El martirio de las unidades habitacionales

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Enrique Legorreta / @EnriqueLego3_0

(31 de mayo, 2013).- A partir de los años cuarenta se crearon las unidades habitacionales en el Distrito Federal y, desde entonces, convivir en estas miniciudades puede convertirse en un martirio si no hay una conciencia de buen vecino.

Actualmente, hay un registro de alrededor de 8 mil complejos habitacionales en la capital, donde viven más de tres millones de capitalinos, cuyos problemas son, en la mayoría de los casos, los retrasos que llegan a tener conforme a las cooperaciones de los servicios comunes.

Enrique Medina, subprocurador de Derechos y Obligaciones de Propiedad de Condómino de la Procuraduría Social del Distrito Federal (Prosoc), señaló para REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO que actualmente la dependencia está realizando campañas de información para capacitar a los vecinos sobre los derechos y obligaciones que tienen y que se basan en la Ley Condominal.

“Tenemos unidades habitacionales que ya son unas miniciudades, en las cuales hay servicios para la comunidad, de las que dependen un servicio en específico y una atención para que la convivencia sea óptima”, indicó.

Es aquí donde el programa de convivencia -que la actual administración de gobierno está empleando- integra acciones denominadas “Diez acciones para vivir en condominio”, que plantea derechos y obligaciones.

Durante el año 2012, la Prosoc registró 50 mil quejas de los condóminos, de las cuales, las principales denuncias derivaron en:

-1 de cada 10 en contra del administrador

-1 de cada 10 contra los vecinos que se exceden en el ruido en la unidad

-1 de cada 10 contra las personas que invaden las áreas comunes

-El resto de las denuncias se enfocan en los condóminos que no pagan las cuotas de la unidad a tiempo y se niegan a hacerlo.

La falta de compromiso para mantener la unidad habitacional como un lugar habitable es uno de los problemas que enfrentan los administradores de éstas, así lo señala Sofía Martínez, quien se hizo cargo de la administración de la unidad habitacional “Mazatlán 4” en la delegación Iztapalapa, donde la falta de apoyo de los vecinos ha hecho que las cosas sean complicadas en ciertos momentos.

“El problema que se enfrenta uno al vivir en unidad habitacional es la falta de apoyo de los vecinos para cooperar en los pagos, ya que mantener en buenas condiciones el lugar requiere de la participación de todos, cosa que algunos de ellos no terminan de entender, no piensan en los pagos al vigilante, en el mantener las áreas comunes limpias, en la luz de la bomba de agua, etc. creen que al no dar su cuota no pasa nada, y esto afecta a todos”, señala.

La nueva Ley de Propiedad en Condominio de Inmuebles para el Distrito Federal entró en vigor el pasado 27 de enero del 2011,¡. En ella, la Procuraduría Social obtuvo la facultad para intervenir directamente en conflictos generados por incumplimiento de pagos de servicios, invasión de áreas verdes, comunes o cajones de estacionamiento en unidades habitacionales.

A partir de esta ley, la Prosoc no sólo recabaría las quejas, también trabajaría en la solución a éstas, a través de la conciliación o una sanción. Las multas que pueden enfrentar los vecinos van desde los 10 a 300 salarios mínimos.

El subprocurador Medina señaló que las soluciones a los problemas entre los vecinos se deben de resolver en las unidades, ya que mientras menos sea la intervención de procuraduría, los conflictos serán menores.

“Los vecinos deben de entender que con el diálogo se puede llegar a un arreglo, eso es muy importante, por eso estamos informándolos sobre lo que trae consigo una queja, por que la solución no es venir a la procuraduría, es emitiendo el dialogo entre los vecinos para lograr la convivencia respetuosa”, dijo.

Sofía, como administradora, tiene la función de recuperar las cuotas de cooperación para el mantenimiento de la unidad, pero también como representante de la misma se enfrenta a la problemática de dialogar con sus vecinos, “con base en la nueva ley hemos logrado el apoyo de las autoridades para ir mejorando a la unidad, los vecinos ya participan más pero aún falta mucho que hacer. Nosotros, como habitantes de este lugar, debemos de mantenerlo bien ya que es el lugar donde se vive y no debemos dejar que los problemas que surjan impidan una buena convivencia”-

La Procuraduría Social se encarga de resolver tres principales objetivos, la conciliación, que es atender la queja condominal para lograr conciliar los interés de ambas partes. El arbitraje, acción en la que la procuraduría se convierte en árbitro y decide quien de los vecinos tiene la razón. Y la materia del procedimiento administrativo de sanciones, aquí se aplican las sanciones conforme a la Ley de Propiedad en Condominio de Inmuebles.

En este marco, Enrique Medina recalcó que la convivencia debe de basarse en el respeto, “la situación en las unidades es buena, es participativa ya que la gente se ha acercado a nosotros para conocer la ley condominal, y lograr que se conformen las organizaciones para que se conozcan los derechos y obligaciones que tienen como integrantes de un condominio, para que se tenga una convivencia sana, en paz y regulada”, afirmó.

Las unidades habitacionales del DF están concentradas principalmente en las delegaciones Cuauhtémoc, Azcapotzalco, Gustavo A. Madero, y las delegaciones donde hay menos conjuntos habitacionales son Milpa Alta y Tláhuac. Para atender las problemáticas, la Prosoc cuenta con 7 oficinas en toda la ciudad y atienden a cada una de las quejas de las ocho mil residencias.

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