(18 de abril, 2018. Revolución TRESPUNTOCERO).- Francisco es conserje en una escuela rural de Villahermosa, Tabasco, y en su tiempo libre hace trabajos de plomería para sobrellevar su precaria situación económica. Lo paradójico es que Francisco también es el dueño de una empresa privada que ganó un contrato por 500 millones de pesos.
Ésta es una de las estrategias que PEMEX, SEDESOL y la SEP, entre otras dependencias -en total 11- de gobierno involucradas en este fraude monumental, han utilizado para desviar más de 7 mil millones de pesos desde 2010. Cada semestre, la UNAM gasta 73 000 pesos por alumnos de licenciatura en promedio. El dinero desaparecido serviría para pagar la carrera completa de 26 mil estudiantes.
De acuerdo a lo explicado en La estafa maestra (Planeta, 2018), dependencias gubernamentales asignan presupuesto a universidades públicas, éstas otorgan contratos a empresas fantasma, los servicios nunca se realizan y cantidades multimillonarias desaparecen.
Hasta el día de hoy, después de dos gobiernos federales, suman miles de millones de pesos perdidos y una impunidad sin precedentes, esa maquinaría sigue funcionando. De acuerdo a la investigación de tres periodistas y tras profundizar y actualizar la investigación periodística, exhiben uno de los más descarados fraudes en la historia de México. Donde se explica cómo el gobierno federal usó 128 empresas fantasma para desviar 3 mil 433 millones.
“México siendo una democracia, mantiene todo un sistema de corrupción, no solamente es un caso, hablamos de un engranaje que funciona y que está bastante bien aceitado para que estas cosas ocurran independientemente de quien esté al frente, en este caso por ejemplo de una secretaria o de una universidad.
Con la ley de adquisiciones, alguien se le ocurrió ocuparla y entonces crearon este modus operandi pero no solamente es el desvío de recursos públicos si no es la falta de investigación de algún responsable. Estamos en una democracia pero también un sistema bastante bien aceitado de corrupción”, explica a Revolución TRESPUNTOCERO, Nayeli Roldán Sánchez, una de las autoras del libro.
Por su parte, el también autor, el periodista Manuel Ureste Cava, comenta que, “la impunidad es ‘la guinda del pastel’, porque no solamente es la forma de sacar el dinero sino, después existe una protección porque evidentemente no ha sucedido nada en términos de responsabilidades.
Se puede revisar las investigaciones que hace el órgano interno de control, por ejemplo en el caso específico de la Sedesol justamente quien revive estos procesos determina que no hay una violación a la ley porque se sostiene en cierto fundamento o anclaje de un sistema legal”, comenta a Revolución TRESPUNTOCERO.
Ureste, añade que el problema radica en que lo que se debió de haber investigado por una serie de complicidades y omisiones se dejó de lado y no se determina o no se abre una línea que puede llevar a encontrar respuestas o responsabilidades reales.
Dentro del libro se menciona que el Auditor Superior de la Federación, afirma que en efecto se trata de un fraude, al cuestionar cómo es posible que lo acepte y se haya procedido, Miriam Castillo Moya, coautora de La estafa maestra, indica que, el auditor tiene una película muy amplia, pero quien tiene las facultades de armar un expediente, de tener miras o tener un alcance a largo plazo no las tienes “porque de alguna manera obedece a parte de este engranaje es algo que se cubre solo”.
Ureste, piensa que el auditor comparte un poco la frustración de los tres periodistas. “Él dijo ‘es un fraude me queda clarísimo’ y lo sabe porque han hecho muchos informes de cuenta pública y calculado los mismos esquemas. Hay 20 denuncias interpuestas por la Auditoría sin embargo nada ha pasado”.

Roldán, señala, “hemos visto lo que ocurre en otros países cuando se destapa un caso tremendo de corrupción. Hay manifestaciones, a los mexicanos tal vez nos falta indignación, nos falta avanzar como sociedad, pero esto podría contribuir a que en algún momento lo hagamos, no sé cuando, no sé cuánto falte, pero el periodismo sirve para dar información a la gente. Tal vez no fue en ésta pero con otra investigación, en otro momento cuando el hartazgo llegue ya a niveles que no sospechamos, pero por lo pronto creo que esto contribuye”.
“En México ya pocas cosas sorprenden, pero también los gobiernos tienen mecanismos de control de medios, de desviar la atención para que un tema no cale hondo como debería. Yo si veo gente indignada y con el tema del libro se está dando conocer este mega fraude”, comenta Ureste.
Por su parte, Moya afirma a Revolución TRESPUNTOCERO, que en términos humanos lo más duro es el caso de Sedesol, porque se desvían 2 mil 224 millones los cuales estaban destinados a la cruzada contra el hambre, “y no es sólo que se haya desviado dinero sino que los apoyos no llegaron.
Debería de haber sido una incidencia de al menos el 0.3% en los niveles de pobreza, según las proyecciones mismas que tenía la dependencia. Las familias en general debieron de haber tenido para comer tres veces al día, al menos durante un año con los recursos que se estaban destinando y con el esquema que se tenía. “Evidentemente el dinero no llegó por lo tanto hay familias que no lo recibieron”.
Roldán, puntualiza que, “el impacto que nos muestra Sedesol es que a este gobierno no le importa nada. Por ejemplo Pemex es la gallina de los huevos de oro de este país, que se está secando dice Peña Nieto y que es una parte fundamental de la economía de este país, pero no lo palpamos, parece que estamos vacunados en lo que se llevan y lo que extraen de Pemex.
Pero cuando hablas de Sedesol estás hablando de la población más vulnerable de este país. Estás hablando de personas, a quienes sí hemos visto, que si identificamos, es un impacto completamente directo que un esquema de corrupción se haya atrevido a desviar esos recursos. Te habla de un cinismo brutal, de una falta de sensibilidad absoluta”.
Comenta que quitarle literalmente la posibilidad de comer a alguien, además resultado de las políticas públicas de este país es ya un extremo, que va incluso más allá de un servidor público. “No solamente es ser corrupto, sino que le falta madre para llegar hasta ese punto, es una cosa extrema y aún más usando universidades, que se supone son las instituciones respetadas de este país”.
Moya, agrega que, los desvíos resultaron ser tan rápidos que iba arrancando la campaña contra el hambre y al mismo tiempo ya estaba el sistema; “no fue un sobrante de dinero, pareciera que lo tenía pensado desde antes, porque el primer contrato se dio dos meses después que arrancó la campaña, pareciera que el programa nació con eso o sin poder afirmarlo podría haber nacido para eso”.
Ureste afirma que, en el libro el apartado que habla de Sedesol es el que más indigna porque 2 mil millones que eran para combatir el hambre acabaran una red de empresas fantasmas y en la dependencia nadie se acuerda de eso y todo el mundo se echa la culpa el uno al otro. Pero el dinero desapareció.
“Conociendo la historia política de los personajes uno entiende porque también no pasa nada. Porque no están siendo procesados ni siquiera investigados. En el caso de Rosario Robles, es una de las historias que más llama la atención, porque viene de la lucha de la izquierda y luego vamos viendo como evoluciona su carrera política hasta llegar justamente a encabezar la Sedesol en un gobierno priista.

No es el primer escándalo de corrupción en su carrera, también lo tuvo cuando dirigió el PRD pero justamente esta carrera política la hace una gran estratega, una gran operadora política y casualmente ocupa la Sedesol, la que tienen los padrones de beneficiarios, saben dónde están las carencias más importantes de este país y que en algún momento puede ser usado para muchas cosas”, explica Roldán.
La misma periodista recuerda aquella emblemática frase: “No te preocupes Rosario”, y señala que “fue el espaldarazo de Peña Nieto que demuestra que es una figura allegada a él, también está Del Mazo primo del presidente, Emilio Lozoya que manejo dinero de campaña y luego se fue a Pemex, entonces entiendes que a los amigos y enemigos se les juzga de diferente manera. En este caso, ellos forman parte del círculo cercanísimo de Peña y después se entiendo que PGR tenga detenidas 20 investigaciones.
Siguen acumulándose y no conocemos absolutamente ningún personaje que esté siendo juzgado y esto viene desde 2013, estamos en 2018, tenemos el derecho de señalar que al menos algo no está funcionando del todo en nuestro sistema de justicia”.
Roldán, habla del tema de los secretarios de Estado y afirma que tienen la responsabilidad sobre los recursos públicos que manejan y si su oficial mayor no detectó estos desvíos millonarios, “tendría que haber una responsabilidad, en el caso de José Antonio Meade cuando llega a la Sedesol, en 2015, justamente se paga uno de los convenios con la universidad politécnica de Chiapas el cual fue firmado durante la administración de Rosario Robles. El mecanismo no se detuvo, se siguió sacando dinero de la dependencia a través de este esquema y que aun cuando José Meade llegó a la dependencia se pagaron esos convenios”
La Auditoria Superior de la Federación señaló que Sedesol no entregó comprobantes de ese servicio y que aún así se entregó dinero, “funcionarios públicos incluyendo a José Antonio Meade, que en algún momento ocupó la Secretaría de Hacienda y Sedesol, no observamos que hayan hecho algo para detener este mecanismo, no hay ninguna investigación en el órgano interno de control, alguna denuncia en la PGR, al menos en lo público respecto a esto.
José Antonio Meade insiste que son más de 400 funcionarios públicos de Sedesol que fueron sancionados en su administración y probablemente sí, la Secretaría de la Función Pública no nos han querido dar a conocer qué cargos vamos a darle el beneficio de la duda pero en específico en el tema de triangulación de recursos con universidades no hay ningún sancionado y el esquema continuó”, comenta Roldán.
Ureste, añade que Jose Antonio Meade, estuvo en la Secretaría de Hacienda mucho tiempo “y ahí hay una unidad de inteligencia financiera que no detectó estos convenios fraudulentos, ahí también debería de haber un tipo de explicación porque no es posible que con tantos convenios ninguno prendió la alerta de la SHCP que es de donde salen los recursos públicos”.
El periodista comenta que hasta ahora lo único que habido por parte de José Antonio Meade es una muestra de enojo, cuando surgieron las notas de seguimiento sobre el tema. “Él dijo que habíamos sobrepasado por mucho derecho a la libertad expresión y se analizaban tomar medidas legales, para no tener nada que ver con el tema estaba bastante enojado”.
Moya hace énfasis en que lo preocupante es que “si estás al frente de una secretaria y no te enteras de un desvío de este monto y el volumen de las cosas es malo y si se enteró y no hizo nada pues malo también. Dice que como secretario no firmó nada, entonces no me queda claro cuál es su función al frente de una dependencia si no se va estar al tanto de este tipo de situaciones”.
Porque no es solamente una acción de un contrato de 8 millones; por el volumen de recursos que se maneja y para el sistema y para el tamaño de recursos que implica, no puedes decir que no estás enterado, porque entonces exactamente cuál es la función al frente de una dependencia, debes tener al menos el panorama de qué es lo que sucede, agrega Moya.
Por su parte, Ureste indica que se trata de miles de millones de pesos que salen de 11 distintas dependencias de gobierno Federal y las universidades serán el filtro para llegar hasta más de 186 empresas fraudulentas, pero nadie se percata de ello.
Roldán indica que nos hemos enteramos de otros casos en otros sexenios, “pero creo que la estafa da un punto adicional al documentar un sistema de corrupción. Los corruptos pese a que gozan de impunidad también se inventan mecanismos cada vez más sofisticados de corrupción. En todos los niveles de gobierno seguramente la hay, pero este nivel de desvíos son muy sofisticados para que cada vez menos gente se dé cuenta”.

