spot_img

El mercado donde se puede comprar desde un alfiler hasta un automóvil

- Anuncio -

(02 de enero, 2014).- “A ver si encontramos los jugos de rana. Es un señor que tiene ahí sus sapitos y los mete a la licuadora y te da tu jugo”, fue la primera recomendación que hizo Limber, nuestro guía, al entrar a aquel mundo interminable de comercio informal.

El recorrido dio inicio en la Ceja de El alto, donde el olor a comida te abre automáticamente el apetito. Empezamos a caminar y caminar y caminar, entre mares de gente que compra y vende cualquier tipo de productos.

Casera ven, llevate, llevate” se escucha por todo lado en voz de los vendedores que te invitan a comprar su mercancía que se observa en más de 5 hileras de puestos extendidos en el piso de una de las calles en las que se dilata la Feria 16 de Julio.

image (14)

Ropa nueva y usada, automóviles, muebles, electrodomésticos, refacciones, alfileres, aguayos, material de construcción, animales, juguetes, comida, entre tantos miles de productos se ofertan en este gran mercado. Incluso los yatiris tienen un espacio destinado para leer la suerte en hoja de coca o en cartas de tarot.

Si se levanta un poco la mirada se pueden divisar la gran cantidad de toldos de colores que cubre a los vendedores y sus puestos que están dispuestos al ras del suelo, que se ensanchan, incluso, hasta la frontera de la ciudad que colinda con La Paz.

 

Reportaje completo y más fotos en BOLIVIATRESPUNTOCERO

- Anuncio -spot_img

MÁS RECIENTE

NO DEJES DE LEER