Por: Estela Garrido
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Luego de permanecer algunos años cerrado, el inmueble art decó ubicado en el Eje Central Lázaro Cárdenas, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, reabre sus puertas como una de las sedes alternas de la Cineteca Nacional. Hoy el Cine Teresa deja atrás sus años carnales y se vuelca al arte.
Inaugurado en 1942, el Cine Teresa comenzó como una sala de entretenimiento familiar. Tras el terremoto del 85, el edificio sufrió algunos daños y luego de la crisis económica, las proyecciones cambiaron de naturaleza. El cine porno se volvió un negocio más rentable y desde 1994 fue lo único que ofreció.
Las localidades de la época porno costaban diez pesos en permanencia voluntaria. Sexoservidoras, sexoservidores, parejas gay, curiosos, y otros no tan curiosos, fueron los clientes recurrentes. Los ‘servicios’ rondaban los 15 pesos. El deterioro del lugar se hizo evidente. No había mantenimiento al lugar que algún día tuvo esculturas como la ‘Venus’ de Canova o una escalinata de cristal.
Ahora, una de las salas que ofrece el inmueble del Centro Histórico con 146 butacas ofrecerá una gama de películas de autor, tanto nacionales como extranjeras, y abrirá la oferta cinematográfica para los residentes del primer cuadro de la ciudad.
Los precios serán similares a los del Cineteca Nacional, 40 pesos para adultos después de las 14 horas y 25 en horario matiné. El costo para estudiantes con credencial, adultos mayores, niños y todos los miércoles será también de 25 pesos.
Las películas que estrenará la nueva y renovada sala son Pájaro Azul, del director belga Gust Van den Berghe. La cual narra la historia de Mytyl y Tyltyl, dos niños hijos de un leñador, buscan ‘el pájaro azul de la felicidad” para curar a una vecina enferma, y la cinta mexicana Asalto al Cine del director Iría Gómez Concheiro, la cual retrata la historia de cuatro adolescentes en una de las colonias más violentas de la Ciudad de México: la Guerrero.


