spot_img

El último capítulo del “lavador de Granier”: muerte tras los barrotes de una celda en Villahermosa

Martín Alberto Medina Sonda, empresario que amasó fortunas ilícitas y condenas de hasta 50 años, fue hallado muerto en su celda en Tabasco.

- Anuncio -

Villahermosa amaneció con una noticia que sacude la memoria de uno de los capítulos más oscuros en Tabasco: Martín Alberto Medina Sonda, empresario señalado como pieza clave en los multimillonarios desvíos de recursos durante el gobierno de Andrés Granier, fue hallado sin vida en su celda del penal estatal.

El contador, de 46 años, no presentaba huellas de violencia, de acuerdo con las primeras versiones oficiales. La Fiscalía General del Estado ya abrió una carpeta para esclarecer las causas del deceso.

De socio financiero… a condenado por feminicidio

El nombre de Medina Sonda saltó al ojo público desde 2007, cuando junto a José Manuel Sáiz Pineda, secretario de Finanzas en el sexenio de Granier, armó una red de despachos contables que operaba como maquinaria de desvío y lavado de dinero.

Las investigaciones revelaron que juntos acumularon un emporio de propiedades en Nueva York, Los Ángeles, Miami y Houston, valuadas en más de 39 millones de dólares, además de cuentas en bancos de Canadá, Bermudas y Estados Unidos. El golpe que destapó el escándalo fue cuando Medina intentó reclamar 8 millones de pesos en efectivo encontrados en una avioneta en Mérida. Aseguró que era dinero para comprar tierras en Yucatán, pero las autoridades federales lo incautaron por sus claros tintes de ilegalidad.

En 2017 fue condenado a más de 12 años por operaciones con recursos de procedencia ilícita. Sin embargo, esa no sería su condena más dura.

El caso que marcó su final: Ema Gabriela

La historia de Medina Sonda está marcada también por la violencia contra su exesposa, Ema Gabriela Molina Canto, a quien le arrebató a sus hijos con maniobras políticas y judiciales. Ella misma fue encarcelada injustamente, hasta que la CNDH intervino en su defensa.

Pero la tragedia estalló en marzo de 2017, cuando Ema Gabriela fue asesinada en Mérida. Años después, un tribunal lo condenó como autor intelectual del feminicidio agravado, imponiéndole 50 años de cárcel. El fallo fue ratificado en 2021.

Ese mismo año, Medina Sonda acumuló seis años adicionales por incumplimiento de pensión alimenticia, además de una multa de 8.6 millones de pesos en favor de los hijos de Ema, hoy representados por su abuela, Ligia Canto.

Un final entre rejas

Preso desde 2014, Medina Sonda cargaba ya con un historial de procesos judiciales que lo perfilaban como uno de los símbolos de la corrupción y la violencia en el sureste. Esta mañana, su historia terminó dentro de las paredes del Creset de Tabasco, sin más testigos que los barrotes que lo acompañaron la última década.

El “cerebro financiero” de los desvíos de Granier y autor intelectual de uno de los feminicidios más recordados en Yucatán murió en prisión. Ahora, la justicia tendrá que escribir el capítulo final: determinar cómo murió el hombre que fue sinónimo de dinero sucio y violencia impune.

Trio de capos: Sheinbaum subraya que la DEA coloca a García Luna al nivel del “Mayo” y del “Chapo”; “Interesante, ¿no?”

- Anuncio -spot_img

MÁS RECIENTE

NO DEJES DE LEER