(8 de mayo, 2014).- El golpe de Estado perpetrado en Chile por el militar Augusto Pinochet contra el presidente Salvador Allende, que propició una dictadura de más de 16 años, habría sido apoyado explícitamente por el Vaticano en coordinación con la diplomacia estadunidense, así lo publicó el diario italiano La Repubblica con base en un cable de WikiLeaks, que cuenta con las declaraciones del entonces secretario de gobierno de la Santa Sede.
La filtración fechada el 18 de octubre de 1973 da cuenta de cómo Giovanni Benelli, segundo al mando del Vaticano comentó a funcionarios de Estados Unidos su preocupación y la del Papa Pablo VI, en torno a la “exitosa campaña internacional izquierdista” para tergiversar la situación de Chile. “Las historias de los medios internacionales que hablan de una represión brutal no tienen fundamento”, aseveró el cardenal italiano.
Y es justamente la presunta campaña de satanización contra la junta de Gobierno de Pinochet, la mayor de las preocupaciones expresada a lo largo del archivo, por el diplomático católico, quien se hizo famoso por su autoritarismo durante los más de 10 años que trabajó con Pablo VI, al grado de ser bautizado como el “Kissinger del Vaticano”, en referencia al duro político norteamericano Henry Kissinger.
El cable hace referencia a que Benelli consideró la ciada de Allende el el 11 de septiembre de 1973, uno de los “mayores reveses para la causa comunista”, y que la izquierda internacional se empeñaba en convencer al mundo que el golpe Estado fue provocado por “fuerzas fascistas y externas”, en lugar de reconocer sus propios errores en el gobierno, como él estaba convencido que había sucedido.
En las declaraciones, el cardenal incluso consideró como “natural” el derramamiento de sangre en el conflicto, pero mostró cierto confort al asegurar que la cúpula católica de Chile había asegurado al Papa que el gobierno de Pinochet trabajaría para que la situación se restableciera, pues éste se había sufrido fuertes presiones interna, específicamente desde Francia para manifestarse contra la represión en el país sudamericano.
Otra inquietud de Benelli radicaba en la posibilidad de que el Papa fuera atacado “si defiende la verdad en Chile”, debido a los esfuerzos de la izquierda, que incluso provocó el cambio de postura entre algunos cardenales conservadores que se volvieron incapaces de juzgar el conflicto con “objetividad”, aseguró el cardenal.
El documento publicado por La Repubblica, uno de los 15 medios vinculados con WikiLeaks a nivel mundial, menciona el convencimiento de la Santa Sede y la Nunciatura chilena en cuanto a que la administración de Allende y la embajada cubana funcionaban como distribuidores de armamento proveniente de Europa del este a trabajadores chilenos. En cuanto al reporte de la embajada estadunidense, la mención es escueta y resta importancia al conflicto.


