(12 de marzo, 2016).- Los niveles de ruido en los ambientes de trabajo se están convirtiendo en un verdadero problema de salud por lo que todas las empresas registradas ante la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) están obligadas a respetar los límites del ruido laboral.
El diagnóstico de los especialistas acústicos pueden prevenir enfermedades, expresó Marco Zenteno Vicente, egresado del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y actual director de la consultoría Mazy dedicada a la higiene industrial y la seguridad ocupacional.
Las anteriores indicaciones se dieron a conocer en la conferencia Exposición laboral al ruido según la NOM -011-STPS-201, en el marco de la ExpoAcústica-IPN 2016.
Marco Zenteno, egresado del Instituto Politécnico Nacional (IPN), explicó que la industria en su conjunto está obligada a realizar sus actividades de acuerdo a la Norma Oficial Mexicana 11 que establece que el máximo permisible de exposición real para un trabajador es de 85 a 90 decibeles por un máximo de ocho horas.
Recordó que el nivel de ruido se mide en decibeles (dB) y que “sólo bastan tres dB para duplicar el volumen del sonido, esto quiere decir que el doble de 90 decibeles son 93 y en ese caso, si la jornada habitual del trabajador es de 8 horas, con 93 decibles se debe reducir a cuatro”, según la NOM 11.
Reunidos en la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (ESIME), Unidad Zacatenco, el especialista aclaró que el ruido es un sonido “cuyos niveles de intensidad y tiempo de exposición pueden causar daños a la salud, que van desde los trastornos fisiológicos como la pérdida progresiva o total de la audición, hasta los psicológicos como bajo rendimiento laboral por cansancio e irritación extremos”.
Con información de MVS


