(03 de noviembre, 2017. Revolución TRESPUNTOCERO).- Los hallazgos de fosas clandestinas en México se ha convertido en un hecho recurrente, en los últimos diez años, atribuido al contexto de violencia y violaciones a derechos humanos que se ha extendido a lo largo y ancho del país.
“La aparición de una o diversas fosas clandestinas representa en sí una práctica donde se materializan diversos delitos y/o violaciones hacia las personas que han sido inhumadas de manera clandestina, empezando claramente por el derecho a la vida.
Asimismo, su posible relación con violaciones graves a los derechos humanos y otros derechos tanto individuales como colectivos que se ven comprometidos muestra la importancia que adquiere comprender este fenómeno desde diversos ángulos”, señala el informe Violencia y terror: Hallazgos sobre fosas clandestinas en México.
Sobre el tema, la antropóloga social Cecilia María Cordero menciona a Revolución TRESPUNCERO que, “las fosas clandestinas comenzaron a ser usadas en el país el día que Calderón le abrió las puertas al Ejército y a la Marina. Porque son quienes las usan para esconder los crímenes de lesa humanidad del Estado. Porque el narcotráfico busca intimidar por eso exhiben a sus muertos”.
En tanto, indica que las víctimas indirectas surgen no solo por el dolor de perder a un familiar, sino por el viacrucis que transitan cuando se enfrentan a las dependencias, quienes muy probablemente no harán nada o muy poco y al final la madre, el padre, los hijos serán quienes se den a tarea de buscarlos con pala en mano, arriesgando su vida por encontrar a sus desaparecidos, comenta.
“Todas las fosas clandestinas descubiertas han sido gracias a los civiles que han perdido algún ser querido y que aun cuando no se trata de los restos de su familiar, se dan a la tarea que los restos encontrados lleguen a las familias que posiblemente aún siguen buscando a su persona viva y lamentablemente ya no es así. A eso empujo la deshumanización del gobierno y su personal burocrático a los familiares de víctimas que son quienes tres o más veces a la semana inician recorridos en zonas de alto riesgo”.
El informe indica que, entre los años 2009 a 2014 fueron encontradas 390 fosas clandestinas con mil 418 cuerpos y 5 mil 786 restos en 23 estados del país. Ello significa que en estas entidades federativas se registró por lo menos una fosa clandestina en el periodo de seis años que abarcó la sistematización de las notas periodísticas registradas en la base de datos.
Guerrero es la entidad que ha concentrado el mayor número de fosas en el periodo que abarcó la investigación (2009 a 2014), seguido por Jalisco, Chihuahua, Coahuila de Zaragoza y Tamaulipas. Estos cinco estados por sí solos concentran 62.56% del total de 390 fosas registradas.
Cabe señalar que Guerrero ha sido el único estado que ha presentado casos de fosas clandestinas durante los seis años que se tuvieron registros. Después de éste, sigue Jalisco, que presentó casos en todos los años con excepción de 2009.
Estos dos estados concentran 28.71% del total de fosas registradas; sin dejar de lado que los registros más altos de fosas en ambos estados fueron en los últimos dos años de la investigación, siendo 2013 el año con más fosas para Jalisco y 2014 para Guerrero.
En cuanto a cuerpos exhumados, de 2009 a 2014, en total se registraron en la investigación mil 418, los cuales se distribuyeron en las siguientes entidades federativas: Durango, a pesar de que no figura entre los estados con más fosas en el país.
Le siguen Guerrero, Tamaulipas, Jalisco y Chihuahua. Estos cinco estados concentran 71.01% del total de cuerpos exhumados en las 23 entidades federativas donde se tuvieron registros de fosas clandestinas.
Los 321 cuerpos exhumados en el estado de Durango representan 22.63% del total de 1418 de los que se tuvo registro. De la misma forma, Guerrero tuvo en 2010 y 2014 los años con el mayor número de cuerpos exhumados, siendo 64 personas en el primer año y 101 en el segundo.
Tamaulipas concentró 173 cuerpos en 2011, como ya se especificó. Jalisco tuvo en 2013 el año con mayor número de cuerpos exhumados, con un total de 81.41 Por último, Chihuahua tuvo un registro en 2010 de 38 cuerpos y en 2012 de 30, los años con el mayor número de cadáveres exhumados.
Los cinco estados que siguen con un alto número de cuerpos exhumados entre 2009 y 2014 son Nuevo León, Michoacán de Ocampo, Veracruz, el Estado de México y Sinaloa. Los cuerpos de personas recuperados en estas entidades representan 22.28% del total registrado.
Nuevo León registró en 2010 un total de 72 cuerpos exhumados de 18 fosas clandestinas, siendo este año el que tuvo la cifra más alta. Michoacán destaca por ser el segundo estado, después de Guerrero, con el mayor número de cuerpos exhumados en 2014, 53 personas en total, el último año que abarca la investigación.
Veracruz de Ignacio de la Llave registra casos de fosas desde 2011, sin embargo, los años 2012 con 22 cuerpos, y 2014 con 36, son los que presentaron el mayor número de personas exhumadas.
El Estado de México tampoco registra casos de fosas sino hasta 2011, siendo este año el de mayor cantidad de cuerpos exhumados con un total de 16.47 Por último, Sinaloa registró 15 cuerpos exhumados en 2012, la mayor cantidad en la entidad en el periodo 2009 a 2014.
El resto de los 11 estados donde se exhumaron cuerpos de personas entre el periodo 2009 y 2014 suman un total de 95 cuerpos; es decir, estas 11 entidades concentraron el 6.69% restante de los 23 estados donde se registraron fosas clandestinas en la base de datos de los investigadores.
“Evidenciar las fosas clandestinas y la brutalidad de lo que significan ha servido para reiterar el grado de violencia que las fuerzas armadas y el narcotráfico ejercen sobre los civiles, no entre ellos. Sin embargo lejos se está de lograr resultados contundentes mientras se mantenga la política fallida de (in) seguridad.
No es ni siquiera la idea que las policías den acompañamiento a las familias mientras cavan, es al revés, que las familias de las víctimas observen mientras los otros hacen su trabajo. Pero las fosas clandestinas son el último eslabón de la violencia y las decisiones criminales del gobierno, tanto de Peña Nieto como Calderón, vivimos posiblemente peor que Colombia en su peor época de enfrentamientos y narco, estamos desprotegidos”, indica.
Es así como señala que en cada hallazgo de fosas clandestinas y restos óseos, se evidencia la criminalidad y la impunidad del gobierno el cual está bastante cómodo ante el individualismo de los mexicanos, ante este tipo de temas. “No parece haber indignación suficiente, porque generalmente los que se indignan son los padres, sus cercanos. “Faltan muchas más fosas, a diario vemos, generalmente en el norte y el Guerrero hallazgos de restos óseos en fosas clandestinas Habitamos el país de la impunidad por donde fluyen crímenes de lesa humanidad a diario”, puntualiza.

