De acuerdo con un estudio de la Universidad Emory en Atlanta, algunos sobrevivientes de COVID-19 muestran “signos preocupantes de que su sistema inmunológico se ha activado en contra de su cuerpo”.
Es decir, un fenómeno, parecido a lo que sucede con enfermedades potencialmente debilitantes como el lupus y la artritis reumatoide, encontró un nuevo estudio.
Los pacientes producen moléculas llamadas “autoanticuerpos” que se dirigen contra el material genético de las células humanas, en lugar de atacar a las del virus. Esta respuesta también podría explicar por qué los llamados portadores prolongados tienen problemas persistentes meses después de que su enfermedad inicial se ha resuelto y el virus ha desaparecido de sus cuerpos.
“Es posible darle a los pacientes apropiados con mayor intensidad algunos de los medicamentos más agresivos y esperar mejores resultados”, dijo Matthew Woodruff, inmunólogo de dicha Universidad.
En ese sentido, expertos dijeron que los investigadores que llevaron a cabo el estudio son conocidos por su trabajo cuidadoso y meticuloso, y que los hallazgos no son inesperados porque otras enfermedades virales también desencadenan autoanticuerpos.

