“Dentro de la investigación por el caso Ayotzinapa, las autoridades deben indagar a un mando de la Policía Federal por nexos con la banda de Guerreros Unidos, y a un elemento de la Procuraduría General de la República (PGR) por nexos con el crimen”, planteó la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
La recomendación forma parte del informe final del Mecanismo Especial de Seguimiento al Asunto Ayotzinapa, emitido luego que el lunes pasado los comisionados de la CIDH realizaron su séptima visita oficial a México, informó Reforma.
“Se debe clarificar la cadena de mando, el traslado de personal de este cuerpo policial hacia Iguala, la remoción de la plantilla de la estación de Iguala el 13 de octubre de 2014”, pide la CIDH.
“Y la posible relación de uno de los mandos de la PF en el Estado con integrantes de Guerreros Unidos”.
La CIDH también consideró necesario “determinar la posible participación de las policías de los municipios de Tepecoacuilco, Pilcaya, Eduardo Neri, Buenavista de Cuéllar y Apaxtla, lo que ampliaría por mucho el número de corporaciones involucradas en los hechos de hace 50 meses.
“Existen importantes elementos probatorios, como la telefonía y la balística, que permiten establecer la presencia de policías de Huitzuco en escenas de los hechos”, plantearon los comisionados.
“Por tal razón es importante que se presenten nuevamente los pliegos de consignación por el delito de desaparición forzada en contra de estos policías”.
Además criticaron que “la investigación sigue fragmentada, incompleta y sin una directriz clara investigativa, además que hacen falta detenciones y consignaciones por desaparición forzada”.
La falta de detenciones de actores estatales y que “aún no se haya cambiado el discurso oficial sobre la línea de investigación del Basurero de Cocula, son otros temas de preocupación para la CIDH”.


