(03 de septiembre, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- “Somos adherentes a la Sexta de la Comunidad Cinco de Marzo de los pueblos tzeltales, tzotziles y ch’oles. Somos campesinos sencillos, humildes y trabajadores de abajo, maestros, amas de casa, estudiantes, chalanes, niños, mujeres, hombres y ancianos.
Estamos organizados con un pensamiento autónomo en tierras recuperadas y fundadas a raíz del levantamiento de 1994 por parte del EZLN. Resistimos a no olvidar nuestros ideales de una lucha justa para todas y todos”, han declarado el grupo indígena que denuncian “los atropellos de los que somos víctimas por parte de Velasco Coello y ahora con la ayuda de SEDATU”, menciona Juan Carlos, un indígena campesino que accedió hablar con Revolución TRESPUNTOCERO.
En los últimos años, aseguran que las comunidades han padecido atropellos severos por parte de los gobiernos local, estatal y municipal, asegurando que la Comisión Federal de Electricidad, también ha sido clave para las afectaciones.
La principal denuncia, es el constante acecho para despojarlos de sus tierras, ubicadas en la colonia 5 de marzo. Donde han padecido hostigamiento. “Nos quitaron las tierras y las recuperamos, ahora quieren que las paguemos, quienes nos están atacando es un grupo que ha pactado ya con el gobierno, quien al final es quien quiere quedarse nuestro territorio. Es bien sabido que Velasco Coello desde que llegó a la gubernatura se la ha pasado vendiendo todo lo que ha podido”, denuncia.

El 7 de agosto pasado, al grupo de indígenas que recuperó la propiedad que le correspondía, se le notificó que tenía que pagar 103 mil 769 pesos, obligando la compra del predio bajo un contrato firmado. Esta acción la interpuso un empresario de nombre Adrián Marenco Olabarrieta.
A su vez, se les explicó que después de varios anticipos, se tendría que pagar 60 mensualidades de mil 850 pesos con un interés acumulado. “Dicen que si no pagamos bajo sus planes de pago nos demandarán y nos desalojará el supuesto dueño”, denuncia la comunidad.
Después de estos hechos, el 18 de agosto pasado, a las seis de la tarde, los habitantes vieron llegar a elementos de la policía estatal y municipal, tomando esto como una invasión, ya que se presentaron de forma intimidante, sin embargo, esto era con motivo de la llegada de la Titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), Rosario Robles, “y otros personajes del mal gobierno para hacer realizar la entrega de sus programas Cuartos Rosas”, narra.
Al día siguiente -el 19- se hicieron presentes tres camionetas con vidrios polarizados donde también viajaban policías federales, una patrulla municipal con elementos policiacos y dos camiones donde llegaron aproximadamente 80 elementos de la policía sectorial.
Todos estos elementos, de las distintas dependencias de seguridad pública, pasando el mediodía se reunieron en una casa de la comunidad y 50 de ellos se vistieron de civil, ya que en total, a decir por Juan, eran más de 250. “Quienes habían llegado a conocer nuestra comunidad, a invadirla, con el pretexto que llegarían las autoridades del mal gobierno, querían espiarnos”.
Pasadas las tres de la tarde, finalmente llegó Manuel Velasco Coello, Marco Cancino, presidente municipal de San Cristóbal, Rosario Robles, Sergio Lobato, entre otros, “según, para entregar 220 Cuartos Rosas, de los cuales solo entregaron 43 en realidad. Como siempre, el mal gobierno promueve, gasta dinero para hacerlo y miente y no cumple. La presencia del mal gobierno y la cantidad extrema de elementos policiacos provocó inestabilidad emocional y psicológica”.
“Ellos no llegaron a dar nada con buena voluntad, fue una manera de intimidarnos, de asustarnos para que nosotros no hagamos nada el día que quieran sacarnos, este es un mensaje donde nos dicen que debemos obedecer o todos esos elementos se nos vendrán encima, nos vieron con desdén, con desprecio, como si ellos por vestir como se visten y tener lo que tienen fueran más que nosotros”, agrega Juan.
Él como toda la comunidad, ven en estos hechos una manera de amenaza, y no de colaboración hacia un pueblo. “Conocemos qué clase de gobierno y persona es Velasco Coello, cómo podríamos creernos todo lo que se supone hace de buena voluntad”.
A su vez, lo ven como una clara amenaza a la integridad de las familias, “ya que lo que buscan es perpetrando un robo y despojo a nuestra comunidad. Mientras que el mal gobierno intenta desarticular y dividirnos a través de sus programas y proyectos de apoyos que supuestamente beneficia a la comunidad.
“Sobre la CFE ha sido de nuestros primeros obstáculos, somos una comunidad de escasos recursos, pero se ensañan con nosotros, a muchos empresarios ni siquiera les cobran los millones que gasta de luz, pero a uno de pobre le quieren enterrar el puñal.

En marzo de este año, nos pronunciamos por primera vez, dijimos que si Chiapas produce más del 50% de energía de todo el país, por qué teníamos que pagar costos tan altos. Nosotros fuimos quienes levantamos todo en estas tierras, nosotros hicimos las instalaciones, todos los servicios de luz, si fuera por CFE no tendríamos nada, pero ya que lo tuvimos ahora sí a sacarnos todo lo que puedan y más”, denuncia el poblador.
El 19 de marzo pasado, medios nacionales y estatales, dieron a conocer que Rosario Robles realizó una gira de trabajo en Chiapas, ahí mismo se mencionó que entregó viviendas rurales a la colonia 5 de marzo y ordenó la realización de otras más, aunque esto no ha sido corroborado por los habitantes.
Quienes lejos de ver dichas acciones como apoyos honestos, consideran son los primeros pasos para lo que podría ser un despojo. “En Chiapas ser indígena es sinónimo de desprecio, de racismo, de asco, así nos han visto desde siempre los priistas y ahora el PVEM nos ve igual, en los ojos de Velasco Coello”, mencionó el entrevistado.


