Durante el último año del gobierno de Enrique Peña Nieto, la extinta Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) pagó 154 millones de pesos por tabletas para que nunca se utilizaran.
La Sedesol pagó 154 millones de pesos para las tabletas en el registro de datos del Programa de Adultos Mayores, pero no se efectuó, según reveló la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
Con los dispositivos se pretendía la recolección de información socioeconómica y atención a los beneficiarios del programa, así como la transmisión de datos al “hosting” de la Sedesol.
El informe de la ASF reveló que las tabletas estaban con cámara fotográfica, lector de huellas y GPS para evitar la duplicidad de beneficiarios, y estaban enfocados a permitir el traslado de los promotores del programa de manera fácil, rápida y segura para realizar su labor evitando el uso de otras herramientas.
“Se presume un probable daño o perjuicio, o ambos, a la Hacienda Pública Federal por 154 millones 474 mil pesos por la falta de cumplimiento del objeto del servicio integral”, añadió la ASF.
“Debido a que no se realizó el servicio de recolección de información socioeconómica y demográfica de los beneficiarios de los distintos programas sociales, a través de los dispositivos móviles, tampoco se efectuó la transmisión de los datos al hosting de la Secretaría”, agregó la auditoría federal.
Según Reforma, el proveedor encargado de este servicio es Inteligencia y Tecnología Informática (Intelyti), con sede en la Ciudad de México y a la que se le pagaron los 154 millones de pesos sólo por la adquisición y entrega de los equipos móviles.


