(23 de agosto, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- El Gobierno del Estado de Morelos intentó detener el trabajo que realiza la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) por medio de su Programa de Atención a Víctimas que desde el 23 de mayo pasado trabaja en la identificación de los restos de las personas que fueron halladas en una fosa clandestina en el municipio de Tetelcingo en aquella entidad.
Durante la presentación del informe preliminar de los trabajos realizados en las fosas de Tetelcingo –que se realizó en el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez- Iván Martínez Duncker, Coordinador de la Comisión Científica de la UAEM denunció que la Fiscalía General del Estado de Morelos solicitó aplazar la entrega de los perfiles de referencia hasta el 7 de diciembre de este año argumentando que sus equipos para la identificación no servían.
“En la reunión del 15 de agosto entre expertos en genética forense de la UAEM con la Fiscalía General del Estado; Policía Federal y PGR, recibimos la solicitud de posponer la entrega de los perfiles de referencia que obtuvimos con los familiares hasta el 7 de diciembre por que la Fiscalía de Morelos tenía sus aparatos para trabajar descompuestos.
“Nosotros decidimos no esperar y presentamos hoy los 135 perfiles obtenidos con familiares de víctimas de desaparecidos de varias partes de la República que se nos acercaron, la Policía Federal y la PGR también tiene los suyos, quien no los presentó fue la Fiscalía del Estado de Morelos.

“Esta situación es sumamente irregular y gravemente irresponsable por parte del gobierno del Estado de Morelos al no haber implementado los mecanismo de colaboración con otras fiscalías para obtener los perfiles, sin embargo concuerda con la conducta sistemática de deshumanización del servicio público y violaciones a los derechos humanos evidenciados en las fosas de Tetelcingo.
“La dilación y obstrucción del gobierno de Morelos para realizar este proceso de identificación humana es en perjuicio de las víctimas y familiares de desaparecidos en todo el país ya que se les niega una respuesta pronta y veraz para saber si sus seres queridos están en las fosas de Tetelcingo”, puntualizó el también director del Centro de Investigación en Dinámica Celular de la UAEM.
Por su parte Roberto Villanueva, Coordinador del Programa de Atención a Víctimas de la UAEM reveló a Revolución TRESPUNTOCERO que el que la misma Fiscalía Estatal del Estado solicitó a la UAEM copia de los perfiles que ellos obtuvieron en las fosas.
“El acuerdo para trabajar en Tetelcingo incluía la colaboración de cuatro instituciones: PGR, Policía Federal, UAEM y la Fiscalía Estatal, cada uno debía entregar sus perfiles genéticos obtenidos en las fosas, pues la Fiscalía para poder decir que cumplió nos solicitó copia de nuestros perfiles genéticos, lo que pretendía era hacer una simple copy paste de nuestro trabajo, evidentemente dijimos que no, es como esos niños que llegan a la mera hora a clases a pedirte la tarea, de ese grado es su cinismo e irresponsabilidad con las víctimas”.
Cuerpos con signos de violencia
En septiembre de 2015, la UAEM a través de su programa de atención a víctimas, recibió la solicitud por parte de María Concepción y Amalia Hernández para auxiliarlas en la realización de un peritaje independiente que permitiera confirmar la identidad de Oliver Wenceslao Navarrete Hernández su hijo y sobrino, respectivamente y de las demás personas que junto él fueron ilegalmente inhumadas en la fosa de Tetelcingo por el gobierno de Morelos el 28 de marzo de 2014.
De los 117 cadáveres que la Fiscalía del Estado de Morelos enterró ilegalmente en una fosa común en el panteón de la comunidad de Tetelcingo, en el municipio de Cuautla, Morelos, un total de 84 cuerpos presentaban huellas visibles de violencia física, esta es una de las novedades que incluye el informe Fosas clandestinas de Tetelcingo: Interpretaciones preliminares.
“La UAEM documentó que 84 cuerpos fueron enterrados clandestinamente por la Fiscalía con evidentes signos de violencia física y tortura, lo cual, en opinión de los expertos, evidencia el posible encubrimiento de delitos por parte de las autoridades morelenses”, mencionó Javier Sicilia quien estuvo presente en la conferencia para dar a conocer los resultados.

Entre los indicadores de violencia que registraron los cuerpos existen impactos de bala en el cráneo; lesiones producidas por armas punzocortantes en diversas partes del cuerpo; quemaduras en prendas o partes del cuerpo; cráneo ausente sin explicación forense (es decir que pudieron ser decapitados); cráneos fragmentados; fracturas en huesos; amputaciones; órganos extirpados; amputaciones sin señales de traumatismo y cuero cabelludo separado del cráneo; entre otros.
El estudio también apunta que una docena de los cuerpos fueron sepultados sin que la autoridad les practicara la necropsia de ley. De esos doce cadáveres, nueve presentan huellas de violencia, incluyendo tres heridas por impacto de bala y una posiblemente realizada con arma punzocortante y otras que podrían derivarse de golpes con objetos contundentes.
Javier Sicilia, activista por los derechos humanos y actual integrante del frente Amplio Morelense que pugna por llevar a juicio político al gobernador de Morelos, Graco Ramírez, denunció que las condiciones en que fueron hallados los 117 cuerpos -y dos bolsas con fragmentos diversos- en las dos fosas de Tetelcingo apuntan que fueron sepultados de la misma forma en que lo hacen los grupos del crimen organizado, “en particular ‘Los Zetas’ lo hace.
“Esta fosa fue hecha para cerrarla y nunca abrirla. Las fosas clandestinas de Los Zetas tienen mejor metodología que las de la Fiscalía de Morelos en la comunidad de Tetelcingo”, criticó con sorna Sicilia.
El informe Fosas clandestinas de Tetelcingo, también apunta que, “tras realizar un análisis de las condiciones en que se colocaron los restos sepultados por las autoridades, dan cuenta de una inhumación con características de clandestinaje, similares al patrón de inhumaciones ilícitas realizadas en zonas controladas por grupos criminales”.
Otro hallazgo que se incluye en el documento indica que entre los 117 cadáveres se encontraron los de tres niñas: una recién nacida, una de diez años, y otra de siete años, “todas presentan signos de violencia”, precisa el informe.
Entregan perfiles a PGR
Al terminar la conferencia en el Centro Pro la comitiva se dirigió a las oficinas centrales de la PGR para entregar los perfiles genéticos de los 135 familiares que se acercaron a la UAEM durante los trabajos en Tetelcingo. Una fuente cercana a la investigación comentó a Revolución TRESPUNTOCERO que la próxima semana (martes 30 de agosto) se volverán a reunir tres de los cuatro equipos que realizaron la identificación genética (PGR, Policía Científica y UAEM) para confrontar sus resultados y subirlos la base de datos nacional CODIS la cual compara el ADN de personas fallecidas sin identificar por medio de las coincidencias de los alelos del electrofenograma.
Trascendió que de los trabajos realizados hasta ahora en las fosas de Tetelcingo la PGR identificó la coincidencia de dos personas víctimas de desaparición gracias al material genético recuperado en las fosas de Tetelcingo, este hallazgo fue confirmado por los datos obtenidos por la Policía Científica de la Comisión Nacional de Seguridad y la UAEM por lo que iniciarán a la brevedad el procedimiento para restituir los restos de estas dos personas a sus familiares.

Otro acuerdo alcanzado en la reunión con autoridades de la PGR fue que durante la primera semana de octubre se tendrá acceso a los Servicios Médicos Forenses de Morelos (SEMEFOS) a fin de procesar pericialmente los cuerpos de más de cien personas no identificadas que se encuentran en los refrigeradores, en este trabajo participarán los mismos actores que en Tetelcingo.
Finalmente las organizaciones acordaron que en noviembre se realizará la intervención de las fosas clandestinas ubicadas Jojutla, Morelos las cuales tiene características similares a las de Tetelcingo para ello la Fiscalía General del Estado deberá realizar los trámites legales adecuados.


