(04 de junio, 2014).- Gabriela Sánchez López es defensora de derechos humanos desde hace más de una década. Actualmente su lucha principal es su hija Rosita, quien este miércoles cumple 18 años y los “festejará” dentro de una tienda de campaña a las afueras de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, mientras su madre se encuentra en huelga de hambre luego de que la joven –quien sufre de discapacidad visual y mental– fuera abusada sexualmente cinco años atrás por parte de su maestro de música, Alejandro Ricardo Meneses Cervantes, quien hace unos días le fue ratificada su libertad bajo fianza.
Gabriela Sánchez, madre de Rosita, es epiléptica y su vida corre peligro. Gabriela adoptó a la ahora joven cuando ésta tenía apenas dos años de edad, pues su madre biológica no podía hacerse cargo de ella.
Sánchez es fundadora y presidenta de la Asociación Civil Madres Afortunadas que se encarga de ayudar a madres solteras y niñas y niños con discapacidad en el Estado de México, situación que aunada a la defensa de su hija, ha puesto su vida en riesgo, razón por la cual ha pasado a formar parte del Mecanismo de Protección a Defensores de Derechos Humanos.
Su labor como defensora de derechos humanos y su actuación en dar evidencia de la corrupción en el caso de su hija abusada sexualmente, le llevó a ser agredida físicamente el 3 de octubre del 2013, cuando la apuñalaron en la puerta de su casa y el 3 de marzo cuando a balazos intentaron asesinarla. El herido en aquella ocasión, fue uno de los policías que la custodiaba.
“Ellos me cuidan en mi casa, para salir no me dan ningún tipo de acompañamiento, son pésimas las medidas, ya las denuncié, metí las quejas a la Comisión Nacional Derechos Humanos, son muy irresponsables, ahora sólo van unas horas a cuidar mi casa, ya no van las 24 horas al día”, señaló Gabriela la tarde de este miércoles en entrevista con REVOLUCION TRESPUNTOCERO.
La Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco, lugar a donde fue a vivir Gabriela y su hija por tres años en búsqueda de mejores recursos económicos y donde ocurrió el incidente, informó en diciembre del 2010 que tras una investigación se logró comprobar una serie de violaciones a los derechos humanos de Rosita, quien al momento de la agresión sexual por parte de Meneses Cervantes, apenas tenía 13 años.
Enseguida, el entonces ombudsman Felipe de Jesús Álvarez Cibrián, emitió una recomendación dirigida al procurador de Justicia del estado, Tomás Coronado Olmos, ya que desde entonces, el agresor se encontraba libre bajo fianza.
“Cuando yo denuncié el 15 de marzo del 2010, la niña dio su declaración y sentenciaron al maestro por el delito de violación y corrupción de menores, posteriormente, dictaron sentencia por ‘estupro’ ya que hubo cinco agentes del Ministerio Público involucrados en el mal funcionamiento de la averiguación y que fueron omisos en meter todas las pruebas que certificaban que la niña tiene discapacidad mental y visual”, declaró.
Con el dictamen que comprobase la situación de discapacidad visual y mental de la niña, se hubiese podido variar el tipo penal del delito y de manera obligatoria se habría dictado la orden de aprehensión y la sujeción a proceso por el delito de violación; de otra forma, quedó como “estupro”, considerado como un delito grave que alcanza el beneficio de libertad bajo fianza, como fue el caso, explica la madre de la víctima.
Si bien Gabriela Sánchez se encuentra a las afueras de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas en huelga de hambre, ésta señala que ha sido esta institución quien le ha dado el asesoramiento y acompañamiento.
“Ellos también ya metieron la apelación, pero estábamos en espera de otra sentencia que fuera la violación y corrupción de menores. Yo me acabo de enterar ayer de manera extraoficial porque no he sido oficialmente notificada de que el 14 de mayo volvieron a ratificar la sentencia de libertad al haber sido catalogado estupro”.
Gabriela Sánchez sabe que su vida corre peligro al evidenciar al sistema judicial mexicano, aunado a su situación de salud.
Esta mañana, le pidieron que “subiera a hablar con el comisionado presidente de aquí de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, pero yo les solicité que él bajara a recibirme porque no se ha presentado conmigo, han venido otras personas pero de otras instancias, no el director de la Comisión, que se llama Jaime Rochín”.
Alejandro Ricardo Meneses Cervantes salió bajo fianza por delito menor, sin embargo, Gabriela advierte que como profesor sigue a cargo de grupos de niños de preescolar, mientras a kilómetros de distancia, Rosita está en espera de su pastel dentro de una tienda de campaña a las afueras de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, donde su madre corre peligro al buscar la justicia.









