(26 de agosto, 2014).- John Jairo Velásquez Vásquez, “Popeye”, el peligroso exjefe de sicarios de Pablo Escobar Gaviria, famoso por su crueldad y cuya cabeza ostentaba una recompensa de un millón de dólares, ahora es presa del miedo de cara a su salida de prisión e incluso solicitó protección a la policía en Bogotá, no obstante, ésta no es la única defensa con la que ha contado, pues asegura haber sido amparado por políticos y empresarios en sus años mozos.
Su liberación, se da luego de 23 años de prisión, de los cuales pasó los 12 últimos los pasó internado en la cárcel de Máxima Seguridad de Cómbita, en Boyacá.
Según funcionarios colombianos, la estancia de “Popoye” en la capital se prolongará debido a su participación en grupos de reintegración social donde deberá cumplimentar los cuatro años que le restan de libertad condicional, por lo que su seguridad está garantizada, toda vez que su desempeño como testigo en sendos procesos judiciales –entre ellos el asesinato de Luis Carlos Galán- lo convierten en un blanco atractivo.
La libertad de Velásquez Vásquez es un tema que ha acaparado los medios de Colombia en los últimos días, y no es para menos. Luego de haber pasado por peligrosas cárceles de Antioquia, Bogotá y la de Máxima Seguridad en Valledupar, donde enfrentó cargos por narcotráfico y terrorismo, además de 250 asesinatos, según confesó, así como 3 mil más que ordenó.
Foto: Semana


