Redacción / @Revolucion3_0
(26 de agosto, 2013).- “Vemos con preocupación cómo la guerra sucia se ha instaurado como una política de Estado muy temprano en el sexenio [de Enrique Peña Nieto]”, afirma Melatzín Velasco, miembro del eje de guerra sucia del Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP), al exponer que las cifras de asesinatos a defensores de derechos humanos aumentó respecto al año anterior.
El recuento final de 2012 contabilizó el homicidio de 69 defensores de derechos humanos. En los últimos dos meses, de acuerdo con el Alto Comisionado de Naciones Unidas, han sido asesinados cinco y en lo que va del año se pueden aproximar las muertes a 20.
Velasco afirma que las cifras varían mucho: en algunos casos no hay denuncia, ni proceso, ni conocimiento de los atentados. De la falta de información se desprende la segunda preocupación del eje temático de guerra sucia que se tratará en la preaudiencia del TPP en Puebla “No sólo se han incrementado también se ocultan más”.
El hostigamiento a defensores humanos se complejiza con el narcotráfico, explica Velasco: son nuevos agresores –se suman a las fuerzas del Estado- y además se ha buscado que los perseguidos políticos sean juzgados, por ejemplo, por crimen organizado para socavar su carrera de luchadores sociales.
Gloria Angélica Fernández, también perteneciente al eje guerra sucia del TPP, dice que quienes han sido hostigados con mayor ahínco últimamente son los movimientos ligados a la defensa de la tierra, contra concesiones mineras o de presas que, o no han sido consultados o no están de acuerdo con los megaproyectos.
“Hemos visto cómo matan, hemos visto cómo desaparecen con total impunidad” dice Daniel González, miembro de la Unión Popular de Vendedores Ambulantes de 28 de octubre quien también asistirá al TPP para tratar este tema del 28 al 29 de agosto en el mercado Hidalgo de Puebla.


