(21 de febrero, 2015. Revolución TRESPUNTOCERO).- El 3 y 4 de mayo de 2006, el poblado de San Salvador Atenco, Estado de México, vivió uno de los actos represivos más recordados de la historia contemporánea mexicana. Más de 3 mil 500 efectivos de la policía se enfrentaron con los pobladores, dejando un saldo de dos jóvenes asesinados, 207 detenidos, de los cuales 47 eran mujeres; 26 de las detenidas denunciaron haber sido torturadas y violadas sexualmente por elementos policiacos. El caso Atenco fue calificado como un acto de terrorismo de estado y de criminalización de la lucha social.
La Doctora Glacius Halsey, investigadora de la Universidad de Ámsterdam, afirma “Atenco era la posible realidad mexicana si Peña Nieto llegaba al poder, el presidente mexicano sólo continúa el patrón del régimen autoritario que ha imperado en México desde hace más de medio siglo. Veo a un ejército manipulado, por consiguiente encolerizado con el pueblo. Las fuerzas castrenses mexicanas han deshonrado a su nación, a su gente, se han convertido en el verdugo de aquellos que piden libertad”.
En su discurso por el día del ejército, Enrique Peña Nieto afirmó, “la honorabilidad de nuestras fuerzas armadas está por encima de cualquier sospecha o duda, continúen enriqueciendo la historia de honor y heroísmo que es insignia del Ejército”.
Y enfatizó “las mujeres y los hombres de sus filas se han forjado con los más altos valores de honor y valentía, de justicia y solidaridad, de legalidad y honradez, de integridad y lealtad”.
“Reportes de Derechos Humanos de Estados Unidos, han demostrado que las fuerzas armadas de México han actuado fuera de las políticas de gobierno, intensificándose desde el sexenio de Felipe Calderón, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) mexicana tiene registros de casos de asesinatos cometidos por militares, que nunca fueron investigados, mucho menos juzgados, también de secuestros, violaciones físicas, arrestos y detenciones arbitrarias y se podría agregar desapariciones forzadas”, comenta Halsey.
Y argumenta “los factores que han convertido al ejército en una institución desinteresada por los conciudadanos, la otredad mexicana, caracterizados por asemejarse a criminales, es la corrupción, ineficiencia y falta de transparencia, que nunca se olvide la impunidad dentro del sistema judicial con confesiones forzadas mediante la tortura y la violencia o amenazas contra civiles y periodistas”.
Durante la celebración del 102 Aniversario del Día del Ejército, realizada en el Campo Militar Marte, el secretario de la Defensa Nacional, el General de División Salvador Cienfuegos, aseguró “En ocasiones se nos ha señalado sin agotar los cauces legales o sin pruebas serias para tratar de desprestigiarnos y con ello dañar la confianza en nosotros depositada”.
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“Los soldados decían que se rindieran y los muchachos decían que les perdonaran la vida. Entonces ellos les dijeron ‘¿no que muy machitos, hijos de su puta madre? ¿No que muy machitos?’. Los jóvenes se rindieron, los militares decían ‘esos perros no merecen vivir’. Luego los pararon en hilera y los mataron. Hubo un lamento muy grande en la bodega, habían quejidos”. Tlatlaya, Estado de México
La noche del 26 de septiembre policías de Iguala y Cocula, obedeciendo órdenes del alcalde igualteco, atacaron a los normalistas de Ayotzinapa, mataron a tres y a otros 43 los desaparecieron, el ataque fue orquestado y ejecutado por la Policía Federal, con la complicidad o franca colaboración del Ejército. Ayotzinapa, Guerrero.
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Peña Nieto aseguró “el ejército cumplen todas sus misiones, aun a riesgo de su integridad física o de su propia vida. Por eso nos duele cuando un integrante del Ejército mexicano cae en el cumplimiento de su deber. Su familia, la sociedad y todo México pierden a un ciudadano de bien”.
El abogado Alejandro Ancheyta Cancino, especialista en historia del ejército, afirma “el ejército ejerce habitualmente la jurisdicción militar para investigar y juzgar delitos en los cuales están implicados militares. La gran mayoría de estos casos nunca son juzgados con éxito. El sistema de justicia militar carece de la independencia necesaria para llevar a cabo investigaciones confiables, y su funcionamiento se caracteriza por una falta general de transparencia y la burla hacia las víctimas, sus familiares y la sociedad en general. El ejército mexicano es cínico, según las autoridades militares, desde 2007 un sólo militar ha sido condenado en la justicia militar por violaciones de derechos humanos cometidas durante en el sexenio pasado, en el de Peña no esperemos ni uno”.
“Peña Nieto delegó al Ejército la lucha contra la violencia y el narcotráfico, él se desentendió. Lo que provocó que las fuerzas armadas cometan graves violaciones de derechos humanos, como ejecuciones, torturas y violaciones sexuales. Por este tipo de delitos, la CNDH incrementó sus cifras de quejas contra el ejército en un 76% a inicios de 2014”, comenta Ancheyta Cancino.
Amnistía Internacional a finales de 2014 dio a conocer que “muchos de los problemas más graves de derechos humanos que se manifestaron en México durante los últimos 4 años, fueron el resultado de enfrentamientos violentos en donde participaron las fuerzas de seguridad del Estado. El Ejército mexicano continúa cometiendo graves abusos durante operativos de seguridad pública, los responsables casi nunca responden ante la justicia por sus actos. Cada vez más periodistas, defensores de derechos humanos y migrantes son atacados deliberadamente por miembros de las fuerzas de seguridad.”
El director ejecutivo de Human Rights Watch (HRW), Kenneth Roth, informó en enero pasado “el enfoque militar contra el narcotráfico adoptado por México ha generado un retroceso de los Derechos Humanos del país. A las ordenes de Estados Unidos, Peña Nieto continúo una guerra contra los cárteles con un enfoque de seguridad contraproducente, teniendo como mayor delito, las detenciones arbitrarias y la tortura”.
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La queja más reciente que recibió la CNDH fue sobre la actuación de los elementos de la Policía Federal y del Ejército tras el enfrentamiento que se suscitó el 6 de enero en los alrededores del palacio municipal de Apatzingán, Michoacán, en donde murieron 9 civiles, 2 militares resultaron heridos y 44 personas fueron detenidas.
José María Cázares, presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) de Michoacán, informó que recibió 3 quejas de personas que aseguraron fueron detenidas de manera arbitraria por fuerzas federales, en colaboración del ejército, que afirmaron se manifestaban de manera violenta; en su queja los detenidos señalaron que ambos realizaban actividades laborales por la zona y ni siquiera formaban parte de la protesta.
“Enaltecer a un ejército que intimida, ejecuta y que se sabe impune, como lo hace Peña Nieto solo podría significar o constante resentimiento por haber llegado a la presidencia vía fraude, sabiendo que las mayorías jamás lo apoyaron o verdaderamente es incapaz de gobernar para el pueblo, sin dejar de lado sus intereses personales, podría padecer un profundo caso de megalomanía”, puntualiza Ancheyta Cancino.


