El pasado 21 de febrero, dos cuerpos embolsados fueron encontrados en Camino Antigua a Santa Martha en el poblado de Ahuatepec en Cuernavaca, Morelos.
Previo al hallazgo, un menor de edad acudió ante la Fiscalía Regional Metropolitana para reportar la desaparición de sus padres Alejandro “N” y Martha N”.
El menor aseguró haber marcado a los teléfonos celulares de las ahora víctimas sin poder establecer contacto, sin embargo ante los titubeos del adolescente se comenzó una carpeta de investigación.
Por medio de la Juez de Primera Instancia de Control, Juicio Oral y Ejecución de Sanciones del Estado, se obtuvieron dos órdenes de cateo, mismas que fueron cumplimentadas ese fin de semana.
Durante el primer cateo en el domicilio de la pareja localizado en el Poblado de Ahuatepec, los peritos localizaron indicios hemáticos y aseguraron fragmentos de cinta café, calzado del menor con salpicaduras y un cuchillo de sierra con mango de madera.
Asimismo fueron encontrados otros restos de sangre en el jardín, accesos al domicilio, tanto peatonal como vehicular.
En un segundo cateo realizado en el domicilio de uno de los amigos del menor, se encontró un taxi que presentaba manchas hemáticas en diversos puntos de la carrocería y al al revisar la cajuela, se localizaron diversas cobijas, vestimentas ensangrentadas, así como diversos artículos de limpieza.
“Al revisar el interior del domicilio, fueron asegurados distintos indicios y elementos adicionales que presumen la participación del adolescente en el homicidio de la pareja”.
En este contexto la Fiscalía Regional solicitó la orden de aprehensión correspondiente en contra de ambos adolescentes, misma que fue cumplimentada por agentes de la Policía de Investigación Criminal.
De acuerdo con medios locales, el móvil del crimen fue la iniciación de los jóvenes para pertenecer a un grupo de delincuencia organizada.
Según los propios detenidos, un taxista les dijo que podían ser parte de la ‘organización’, pero antes debían de matar a dos personas.
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