“Luego de 213 años de desobediencia cívica, las mujeres en París pueden usar pantalones”. De esta forma titulan los principales medios
franceses, y en especial los parisinos, la reforma a una de las leyes más obsoletas de la capital francesa.
Desde el 7 de noviembre de 1800 era ilegal que una mujer vistiera pantalones sin tener permiso de la policía. Luego se exceptuaron a aquellas mujeres que montaran caballo o bicicleta, aunque seguía prohibido que los utilizaran para el uso cotidiano.
El Ministerio de Derechos de la Mujer decretó por escrito “ Sentencia nº 22 del Jefe de Policía Dubois del XVI Brumario de nueve (7 de
noviembre de 1800 en el calendario revolucionario) que el titulado ‘Normas sobre Mujeres Travestismo’ resulta incompatible para el
principio de igualdad entre hombres y mujeres consagrado en la Constitución”.
A pesar de lo incomprensible o absurda que parezca esta ley tuvo aplicación en 1930 cuando a la atleta francesa Violette Morris fue
despojada de sus medallas por insistir en usar pantalones.
Con información de Independent


