Ocho personas fueron asesinadas entre el pasado jueves y viernes, en Zacatecas, donde se presume que el principal móvil, podría ser ajustes de cuentas con el crimen organizado o en enfrentamientos con los cuerpos de seguridad pública, sin que hasta el momento esto haya sido comprobado.
En Fresnillo, una mujer de 17 años de edad, embarazada, así como un joven de 25 años que la acompañaba, fueron acribillados por un par de sujetos que les dispararon a quemarropa. En tanto, en la comunidad de Venaditos, municipio de Luis Moya, fue localizado el cadáver de un hombre, con el tiro de gracia, quien había sido reportado por su familia como secuestrado.
A esto se suma el homicidio de un presunto integrante del crimen organizado, quien se dijo fue abatido por policías estatales, durante un operativo para rescatar a un secuestrado, la noche del jueves, en la comunidad de Tacoaleche, al sur del municipio de Guadalupe, cercano a la capital de Zacatecas.
El viernes también fue encontrado un hombre no identificado, quien fue ejecutado a espaldas del fraccionamiento residencial Tahona, en las cercanías de las vías férreas que atraviesan el lugar.
Por la noche de ese mismo día, fueron asesinados tres hombres de 27, 26 y 20 años de edad respectivamente, quienes se encontraban dentro de un vehículo Jetta, sobre el cruce de las calles Saucito y Pánfilo Natera, a un costado del bulevar Adolfo López Mateos.


