En Nuevo Laredo, “al menos siete cuerpos con signos de tortura fueron hallados en el crucero de las calles Porfirio Díaz y Abraham Lincoln, en la Colonia Viveros, hecho que una célula del Cártel del Noreste se adjudicó”, informaron fuentes oficiales.
También se mencionó que, los cuerpos estaban cubiertos con una cartulina con la leyenda: “Esto no es un juego sobrino”. Por ahora el hecho se encuentra bajo investigación, porque también se ha informado que aún no se conoce si las víctimas pertenecían al crimen organizado o eran indocumentados.
Hasta ahora, los reportes en redes sociales mencionan que son 10 cadáveres, pero las autoridades informaron que son 7. El hallazgo fue reportado alrededor de las 8:30 horas y después del mediodía en la zona trabajan peritos de la Procuraduría de Justicia, así como policías estatales y federales y militares.
De acuerdo con versiones en redes, la víctima principal es el “Comandante Wuerco”, así como familiares y cómplices, debido a rencillas entre las células del Cártel del Noreste (antes Zetas), que se dividieron en CDN y Zetas Vieja EscueIa.


