Hidalgo — Un operativo de vigilancia en el municipio de Acaxochitlán, Hidalgo, derivó en una persecución y enfrentamiento a balazos entre elementos de seguridad y presuntos grupos dedicados al robo de hidrocarburo, conocidos comúnmente como huachicoleros. El saldo final de los hechos es de seis personas detenidas, un oficial herido y el aseguramiento de vehículos y combustible.
Los hechos comenzaron cuando agentes de la policía municipal detectaron un vehículo que circulaba con luces de emergencia apagadas. Al intentar realizar una inspección, los ocupantes se resistieron y fueron apoyados por otros cuatro vehículos con personas armadas, quienes iniciaron el ataque contra los uniformados.
Durante la refriega, un elemento de la policía municipal resultó herido tras ser golpeado repetidamente con objetos contundentes, mientras que uno de los agresores recibió un impacto de bala. Tras una persecución que se extendió hacia la zona de Tulancingo, la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo logró la captura de seis hombres y el decomiso de 800 litros de combustible de procedencia ilícita.

Trayectoria del problema en la región
Hidalgo se mantiene como el estado con mayor incidencia de robo de combustible en el país. Al cierre de 2025, la entidad encabezó la lista nacional en tomas clandestinas y volumen de hidrocarburo recuperado, con más de 2.2 millones de litros asegurados en el último año.
La zona de Acaxochitlán y el Valle de Tulancingo son puntos críticos debido a su cercanía con la red de ductos de Pemex. Durante el 2025, se registraron múltiples enfrentamientos en esta misma área, incluyendo incidentes donde patrullas fueron incendiadas por grupos delictivos para facilitar su huida. A pesar de los operativos constantes de la Guardia Nacional y la policía estatal, el delito persiste debido a la organización de redes locales que operan en comunidades de difícil acceso.

Comentarios relevantes sobre el caso
El alcalde de Acaxochitlán, Ricardo Perea, informó que se mantienen las investigaciones para determinar si los detenidos forman parte de una red mayor que opera en los límites con el estado de Puebla. Por su parte, la Secretaría de Seguridad Pública destacó que el uso de vehículos con estrobos (luces de emergencia) es una táctica reciente de estos grupos para confundir a la población y evitar sospechas durante el traslado del combustible.
Las autoridades confirmaron que el policía lesionado se encuentra bajo observación médica y fuera de peligro, mientras que los seis detenidos fueron puestos a disposición del Ministerio Público Federal para enfrentar cargos por agresión armada y posesión ilícita de hidrocarburo.

