El conjunto mexicano cerró su participación en los juegos de preparación rumbo a la Copa del Mundo de la FIFA 2026 con un doble empate, donde el combinado azteca enfrentó a dos grandes selecciones europeas: Portugal y Bélgica, equipos que fueron complicados sinodales para medir la capacidad futbolística de la agrupación nacional.
El primer encuentro fue con el seleccionado portugués, el cual destacó por ser el encargado de llevar a cabo la reinauguración del “Coloso de Santa Úrsula” en la Ciudad de México, un estadio que fue renovado para recibir por tercera vez la apertura de la Copa del Mundo, un récord histórico en la máxima competición a nivel de selecciones por parte de la FIFA. En materia futbolística, ambos equipos brindaron un juego con pocas opciones de gol, lo que derivó en un 0-0 bastante cuestionado por los asistentes, al señalar que el desempeño dentro del campo estuvo por debajo de las expectativas. Cabe subrayar que el astro luso, Cristiano Ronaldo no pudo asistir a este compromiso por una lesión muscular en el isquiotibial de la pierna derecha, la cual sufrió a finales de febrero del presente año, lo que desanimó a la mayoría de personas que habían adquirido su boleto.
Pese a que el “Tri” tuvo un rendimiento aceptable en táctica defensiva, un sector del público que se dio cita en este recinto comenzó abuchear al equipo, y al mismo tiempo buscó provocar al portero local con el grito sancionado por el órgano rector global del fútbol. Esta situación desencadenó una serie de reacciones negativas hacia la afición por parte de los voceros acreditados por los medios de comunicación corporativos que tienen los derechos de transmisión del fútbol mexicano, lo que generó un debate ríspido sobre el comportamiento de la gente en los estadios entre ambos sectores.
Para el segundo encuentro, la selección mexicana realizó el viaje a la ciudad de Chicago, Estados Unidos, para enfrentar a su similar de Bélgica, un equipo que se caracteriza por mantener un medio campo ordenado, y una gran proyección de ataque efectiva por las bandas, características que han buscado implementar en los últimos juegos para dominar al rival, recordemos que previamente a este partido la escuadra europea sostuvo un enfrentamiento con el equipo nacional de Estados Unidos, donde el marcador les favoreció ampliamente con un 2-5 contundente. Pero la agrupación mexicana no salió a disputar el juego con temor, y le planteó un partido equilibrado a Bélgica, incluso se colocó adelante en el marcador con un gol del lateral derecho Jorge Sánchez en el ocaso del primer tiempo, posteriormente al inicio del segundo periodo, el conjunto belga consiguió el empate con un soberbio tiro del extremo derecho Lukebakio. Sin duda una prueba que dejó buenas sensaciones, pero aún no hay que hacerse muchas ilusiones con el conjunto mexicano, al cual le quedan 3 juegos de preparación (Ghana, Australia y Serbia) antes de su debut contra Sudáfrica en el marco de la inauguración de la Copa del Mundo en el estadio Ciudad de México, este 11 de junio de 2026.


