Estela Garrido / @StelaGarrido3_0
A pesar de los esfuerzos realizados por el gobierno federal y local para frenar el comercio informal con operativos en contra de la piratería, México sigue apareciendo en la “lista negra” de países que violan los derechos de propiedad intelectual.
La lista llamada “Special 301” enumera en cuatro niveles a los países que siguen teniendo elevadas cifras en lo que se refiere a piratería y violación a los derechos de autor. Si bien México no encabeza la lista, se mantiene en el mismo escalafón del listado elaborado por la Alianza Internacional de Propiedad Intelectual, (International Intellectual Property Alliance, IIPA).
Catalogado como un país que “debe ser observado”, los propios integrantes de la IIPA recomiendan elevar la posición de México debido a que “a pesar de que la cooperación con las autoridades ha tenido un buen progreso, no existe un avance sustancial en el cumplimiento de la ley que resulte en un perfeccionamiento del mercado en 2012”.

Si bien es cierto que el número de operativos en contra de la piratería aumentó. El problema de fondo no se ha atacado. De acuerdo a cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, informó que entre 13.5 y 14 millones de personas se mantienen del sector ilegal.
Aunado a la cantidad de personas que se dedican a la piratería como medio de trabajo, la suma de ventas de películas y música pirata ascendió en 2011 a los 200 mil millones de pesos.
Según el informe “la piratería en México está muy extendida, e incluye: las diversas formas de la piratería en Internet, CD-R y DVD-R de música, audiovisuales y discos de videojuegos; grabaciones no autorizadas en los cines, el uso sin licencia de software en entornos corporativos y de gobierno; fotocopias no autorizadas en las universidades, y la venta generalizada de material pirata en las calles”.
Entre toreros y diablitos
Juan carga espejos y cosmetiqueras en una bolsa negra de plástico cerca del metro Pino Suárez, en la avenida Eje Central, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Vende alrededor de 300 pesos diarios y siempre ofrece sus productos en el mismo lugar. “Nos avisan cuando hay operativo. O chiflan. Es lo normal”.
Los ‘toreros’ son bien conocidos en el comercio informal. Son aquellos vendedores que ‘torean’ la policía local o la federal. Juan es uno de ellos. Hace falta sólo un chiflido para que Juan y sus vecinos comerciantes recojan su mercancía, la enreden en el plástico negro y se muevan unos cuantos metros a la calle aledaña.
Luego de que pasó la patrulla, regresan al mismo lugar y vuelven a ofrecer sus productos. “Pus no sé si hay mucha piratería o no, pero pus ¿qué hacemos? No hay trabajo”, explica Juan.


