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Yo no crecí a la sombra de Juan José Arreola, sino a su luz: Fernando del Paso (VIDEO)

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(06 de diciembre, 2013).- El jueves 5 por la mañana, la Universidad de Guadalajara (UdeG) invistió con el doctorado honoris causa al artista mexicano Fernando del Paso Morante. Artista porque, además de la escritura por la que es universalmente reconocido, del Paso practica también la pintura y el sublime arte de la gastronomía.

En evento presidido por el rector general de la UdeG, Itzcoátl Tonatiuh Bravo Padilla; el poeta Hugo Gutiérrez Vega, el secretario general de la UdeG, José Alfredo Peña Ramos; el rector del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), Héctor Raúl Solís Gadea, y la jefa del Departamento de Letras del CUCSH, María Guadalupe Sánchez Robles, del Paso expresó su satisfacción con el reconocimiento a su trayectoria: “Qué alegría y qué honor que sea la Universidad de Guadalajara –mi universidad, la única en la que he permanecido más de veinte años– la que me otorgue un doctorado honoris causa”.

¿Somos entonces los poetas, los escritores, nada más que juntadores de palabras, palabras en hilera que se convierten en renglones, renglones que hacen párrafos, párrafos que llenan páginas, páginas que forman libros? – Fernando del Paso.

Tras oír las palabras de la doctora Sánchez Robles y el maestro Bravo Padilla, el escritor jalisciense Ángel Ortuño dio lectura al extenso discurso preparado por el homenajeado, su amigo y mentor. Ejes centrales del texto fueron la vida de Fernando del Paso como hombre de letras, su relación con Juan Rulfo y Juan José Arreola, su larga estancia en Europa, y su agradecimiento con la Universidad y la ciudad de Guadalajara por la acogida que le han dispensado durante los últimos 23 años.

Fernando del Paso

Autor de cuatro novelas, un libro de cocina, y varios tomos de poesía y ensayo, el escritor nacido en la capital mexicana en 1935 recordó la frase con que ha respondido a quienes preguntan las razones de los prolongados periodos entre una publicación y otra: “La libertad del silencio es un deber moral del escritor, callarse cuando no tiene nada que decir”.

Tengo la teoría de que los mexicanos no nos cortamos el cordón umbilical, lo estiramos, por eso duele más. – Fernando del Paso.

Consagrado con sus tres primeras novelas –José Trigo (1966), Palinuro de México (1976) y Noticias del imperio (1987)–, del Paso escribió también una aclamada obra de teatro en verso, La muerte se va a Granada (1998), sobre el poeta español Federico García Lorca. Locutor de radio para la BBC durante su estancia en Londres y para Radio France Internationale cuando estuvo en París, escribió y ejecutó una entrañable lectura al aire en memoria de quien siempre ha considerado “el más grande”, la Carta a Juan Rulfo.

Cuando el ex rector de la UdeG Raúl Padilla López lo invitó a dirigir la Biblioteca Iberoamericana Octavio Paz y a desempeñarse como catedrático, Fernando del Paso se decidió a dejar París. Su llegada a Guadalajara no fue un regreso, pues no se había ido de ahí. “Casi no puedo pronunciar la palabra patria sin cierto rubor y sin cierta zozobra” afirmó sobre el sentimiento de ser mexicano donde quiera que estuviese. Parafraseó al poeta zacatecano Ramón López Velarde: “La patria es impecable y diamantina, los que la gobiernan no suelen serlo”.

Mi llegada a Guadalajara fue un reencuentro con Juan Rulfo, quien revivía una y otra vez en sus cuentos y novela. – Fernando del Paso.

El recuerdo de Rulfo está para siempre unido al de otro gran maestro de las letras mexicanas, Juan José Arreola. Del Paso refiere una conversación con Arreola, “¿Oye, qué habría pasado si yo me hubiera muerto antes que Rulfo?” le dijo el ciudadano insigne de Zapotlán el Grande, que según el mapa se llama Ciudad Guzmán. “Habrían creado el premio Juan José Arreola y se lo habría ganado Juan Rulfo”.

 

Fernando del Paso3

Amigos durante décadas, Arreola hizo posible la edición del primer libro de del Paso, el poemario Sonetos de lo diario (1958). Nunca negando su deuda con el maestro, el doctor refuta versiones maliciosas: “Yo no crecí a la sombra de Juan José Arreola, sino a su luz”.

Nunca conocí a nadie que supiera tanto de novela como Juan Rulfo. – Fernando del Paso.

Tras reiterar su gratitud con la Universidad de Guadalajara, el escritor cerró su discurso –siempre en voz de Ángel Ortuño– haciendo una promesa a las jóvenes generaciones:

“Prometo también, ya que durante muchos años me llamaron “doctor” sin serlo, dedicarme a curar los múltiples padecimientos que sufren la historia, la literatura y, en pocas palabras, el México de nuestros días, junto con los jóvenes: los únicos seres humanos capaces de formar una sociedad nueva, más justa y equilibrada”.

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