(13 de octubre, 2021. Revolución TRESPUNTOCERO).- ¿Has sentido que no eres lo suficientemente buena en lo que haces? ¿Ves a los demás y piensas que no estás a su nivel?, no eres la única.
De hecho, es una constante en miles de mujeres, sin importar lo exitosas y reconocidas que sean.
Este fenómeno recibe el nombre de síndrome de la impostora y es explicado a fondo en el nuevo libro de Élisabeth Cadoche y Anne de Montarlot.

“El síndrome de la impostora es una falta de confianza en ti misma muy aguda en la que no te sientes como alguien legítimo”, explicó Cadoche.
“No sientes que tus logros y habilidades sean tuyos y vives con el miedo de que los demás descubran que no tienes la capacidad necesaria”.
Anne identificó por primera vez este síndrome durante una conferencia en París en la que la ponente era una mujer hermosa y poderosa.
“Trabajaba como directora en la televisión y tenía un montón de diplomas, pero en un momento dijo: ‘No me siento legítima, creo que sufro el síndrome de la impostora’”.
Esa noche llamó a Elizabeth para intercambiar sus percepciones sobre el tema.
“Nos dimos cuenta de que teníamos muchas amigas que sentían que no eran buenas en lo que hacían”.
Además, muchas de las pacientes de Anne se sentían deprimidas, padecían ansiedad y no tenían confianza en sí mismas.
Falta de confianza, una constante en las mujeres de todo el mundo
“El síndrome de la impostora tiene tres orígenes: somos producto de la dominación masculina, la hemos internalizado y no nos sentimos suficiente, señaló Anne.
“También somos fruto de una sociedad en la que tienes que ser mamá, exitosa y tener un cuerpo perfecto”.
Además, tiene raíces en tu infancia “si no te sentías tan inteligente como tu hermano o tan bonita como tu hermana y creaste una creencia falsa en ti”.
Anne detalló que las mujeres que sufren el síndrome tienden a sobrecargarse de trabajo, o por el contrario, procrastinar y posponer las cosas por pensar que no son lo suficientemente buenas.
Estas dos estrategias para compensar el síndrome las boicotean y provocan que al final todo salga mal.
¿Qué pueden hacer las mujeres para aumentar su confianza en sí mismas?
“Primero tienes que identificar los mensajes que has internalizado”, señala Anne.
Porque se suele educar a las niñas para satisfacer las necesidades de los demás y esto provoca que se olviden de las suyas.
Además, los padres tienen que dejar de ver a las niñas como débiles o frágiles y aceptar que son capaces de lograr cualquier cosa.
Otro punto clave es la representación, porque cuando una mujer ve a otra en cargos altos, comienza a pensar: “Si ella pudo llegar ahí, yo también puedo”.
Esto se ejemplifica con la serie Gambito de Dama que alentó a miles de mujeres a participar en un juego que era considerado para hombres.
O en el impacto que tienen figuras como la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris.

Creo que tengo el síndrome de la impostora, ¿Qué puedo hacer?
“El primer paso es aceptarlo y tratar de ajustarte a eso”, señala Anne.
“Cuando te deslices hacia el síndrome puedes volver a mirar tu currículo y las cosas que has logrado en la vida. Eso te regresa a un estado menos ansioso”.
Sin embargo, el síndrome es un proceso y no se puede deshacer “con una varita mágica”.
“Por eso es muy importante tener tus propios objetivos y saber qué es lo que quieres hacer, porque cuando empiezas a entender algo puedes empezar a trabajar en eso”, resalta Élisabeth.
“Cuando escribimos este libro entrevistamos a más de cien mujeres y entendimos que no estábamos solas, que no éramos las únicas que lo padecían.
“Comprendimos que entre más creces y más te entiendes a ti misma, más te deshaces del síndrome de la impostora.

Atreverse a pesar del miedo y las dudas
Las expertas recordaron que sin importar el tamaño de su síndrome las mujeres ya son legítimas.
“Debes tener compasión y abrazar lo que ya tienes. Porque cuando tienes el síndrome tratas de justificar todos tus logros en lo exterior, pero ya eres legítima”.
“Deja de compararte con los demás y sé tú misma. Atrévete y ve por lo que quieres”.
“Me gustaría terminar con una frase hermosa de un libro que amo, Betty de Tiffany McDaniel: ‘Tienes demasiados enemigos en tu vida como para ser parte de ellos’”.


