(10 de diciembre, 2015. Revolución TRESPUNTOCERO).- A pesar de que la senadora independiente Martha Tagle Martínez señaló que las ternas enviadas por el Ejecutivo federal para que el Senado de la República elija de ellas a los dos ministros que se integrarán a los trabajos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) estuvieron “viciadas de origen” y que los perfiles no son idóneos, la Comisión de Justicia de la Cámara alta concluyó que los seis candidatos cumplen con los requisitos constitucionales para cubrir las vacantes de los exministros Juan Silva Mesa y Olga Sánchez Cordero.
“El Ejecutivo no ha tenido la intención, en realidad, de buscar perfiles que cubran realmente lo que se requiere en la Corte y me parece que este dictamen lo viene a confirmar; viene a confirmar que simple y sencillamente se trata de cubrir un expediente y ya…en los dictámenes no viene ni una sola referencia a las comparecencias”, dijo la legisladora al inicio de la sesión en que se aprobaron ambos dictámenes con nueve votos a favor y uno en contra.
Tagle Martínez subrayó que durante las comparecencias, los senadores pudieron escuchar que los candidatos no tienen el perfil que la SCJN requiere, aunque sí cumplan con los requisitos de elegibilidad; además, sostuvo que la Comisión de Justicia no presentó ningún tipo de valoración sobre el tema, a pesar de que en las comparecencias, senadores de la misma comisión reconocieron que el formato de elección está agotado.
“Muchos senadores estuvieron pendientes de las comparecencias. En los diferentes encuentros comentaban lo mal que estaban viendo las intervenciones y ahora públicamente decimos que todo estuvo bien, que todos son elegibles, que no pasa nada y que pase el Pleno y que sea el Pleno el que defina. En el Pleno se definirá conforme al acuerdo político que haya entre los grupos parlamentarios y nada más”, sentenció Tagle.
En su intervención, el senador del Partido del Trabajo (PT), Manuel Bartlett declaró que “todos sabemos (incluida) la opinión pública, que el presidente mandó ternas arregladas para los partidos, como lo negaron muchísimas veces: una para el PAN y otra para el PRI”, dejando de lado su responsabilidad de velar por los intereses del país, a través de una propuesta de figuras independientes que garanticen elevar la calidad de la SCJN y en lugar de esto, mandó a sus empleados.
“Es muy grave, en primer lugar, que tengamos un presidente de esa falta de calidad de jefe de Estado; un individuo que va a cubrir sus necesidades y sus preocupaciones, y establecer una Suprema Corte en donde estén dominantemente los que no tienen experiencia jurisdiccional, como es el caso de las tres propuestas de ministro de la Corte. Es obviamente una intención de tener una Corte empaquetada para defender sus intereses y no una Corte que sea capaz de analizar lo que este país necesita en una crisis política”, dijo el político poblano.
Bartlett recordó que el actual ministro de la SCJN, Eduardo Medina Mora –también a propuesta de Peña Nieto- fue impuesto en el máximo tribunal del país, aun cuando ni siquiera cumplía con los requisitos constitucionales establecidos, pues no había vivido en México el tiempo requerido en la ley.
Procedimiento, agotado…
En la misma reunión de la Comisión de Justicia, la perredista Angélica de la Peña afirmó que el procedimiento a través del que se eligen a los ministros de la Suprema Corte quedó agotado, pero subrayó que esta situación no es nueva, pues así quedó en evidencia desde que se tuvo que designar a un nuevo integrante de la SCJN, tras el fallecimiento del ministro Vals, en diciembre de 2014.
En este marco, la también presidenta de la Comisión de Derechos Humanos en el Senado, propuso cambiar el método de elección de los ministros; sin embargo, reconoció que los posibles cambios tendrán que esperar a ser aplicados cuando haya la necesidad de elegir a otro miembro de la Corte, pues por ahora, los suplentes de Sánchez Cordero y Silva Meza, tendrán que ser designados con las limitaciones del procedimiento vigente.
De la Peña recordó que está pendiente de ser dictaminada una iniciativa suya que propone quitar al Ejecutivo la facultad de proponer ternas para designar a los ministros, además de otras menos “radicales”.
Bartlett propuso rechazar las ternas del sin temor a que las segundas ternas sean peores que la primera: “dejemos al presidente que se exhiba nuevamente…con su mayoría, ante la opinión pública puede hacer lo que se le dé la gana y mandar empleados a la Suprema Corte para que no funcione…si manda otra de menor calidad, como es la amenaza, sabemos que tenemos un presidente que no sirve para nada”, sostuvo.


