No había finalizado aún la ‘juvenil dinámica’ de presentación del Cuarto Informe de Enrique Peña Nieto, cuando las redes sociales habían comenzado a identificar a los jóvenes ‘al azar’, quienes lo acompañaron en la ronda de respuestas.
Los usuarios evidenciaron muchos casos en los que los asistentes, eran miembros de las filas juveniles del PRI, o por lo menos simpatizantes del partido, y que ya anteriormente habían subido a sus cuentas de Facebook y Twitter, fotografías con Enrique Peña Nieto, en actos anteriores, con Beltrones y otros políticos pertenecientes a dicho partido.

Tal es el caso de la muchacha oaxaqueña Olivetti Paredes, quien tiene fotografías con funcionarios pertenecientes al Revolucionario Institucional, a quienes les desea bendiciones en algunas imágenes.
Otros usuarios escribieron “también estuvo Jorge Cano, dueño de Cultura Colectiva, su primo es Jorge Quintada (hijo de Quintana del PRI), otro ‘joven escogido al azar'”. Un joven más fue delatado al mantener fotografías con regidores de San Luis.

“Jóvenes #Priistas aleccionados en el #4toInforme, Show montado por Televisa” denunció alguien más, quien de inmediato subió distintas fotografías que evidenciaron al joven con distintos políticos del PRI.

Así los usuarios también comenzaron a opinar que el Cuarto informe no fue más que un Talk Show, donde el objetivo de Enrique Peña Nieto era que las preguntas “a modo”, le dieran oportunidad de defenderse, sin argumentos válidos, sobre los escándalos de los que ha sido protagonista en lo que va de este año.

Nunca hubo un verdadero debate, y aunque se sabía que esto no podría ser posible, las preguntas y la manera en que las realizaron los jóvenes, en ningún momento fueron para cuestionar, desde el inicio quedó expresado, con participaciones tan ‘empalagosas’ como “y qué otras buenas noticias tiene señor Presidente”.
Finalmente, en redes también se lamentó que las nuevas generaciones “estén prestándose desde esta edad a shows donde se esconde las tragedias del país”, y es que en ese momento a todos se les olvidó Tlatlaya, Ayotzinapa, Nochixtlán y Tanhuato.


