Después de reunirse con la presidenta Claudia Sheinbaum, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, reconoció que buena parte de las armas que circulan de forma ilegal en México provienen de su país, por lo que el gobierno de Donald Trump se compromete a desarticular las redes de tráfico.
Desde el edificio principal de la Secretaría de Relaciones Exteriores, la mano derecha de Donald Trump aseguró el compromiso de Estados Unidos por frenar y desarticular las organizaciones que trafican armas hacia México.
“Muchas de las armas que se encuentran en manos de estos cárteles, son armas que alguien las está comprando, de una fuente en Estados Unidos y traficando, es un problema en México, Haití, Trinidad, Jamaica y el Caribe, estamos enfocados en eso como parte de este equipo de implementación”, afirmó.
En este sentido, declaró que están “identificando las redes de tráfico para interrumpirlas”.
“Necesitamos colaboración con autoridades mexicanas; pueden incautar armas e informarnos para que las rastreemos con nuestro sistema”, comentó en una rueda de prensa conjunta con el canciller Juan Ramón de la Fuente.
De la misma manera, Marco Rubio reconoció que por parte de Estados Unidos “queda mucho por hacer”, aunque aclaró que Trump se ha enfocado en la criminalidad que se registra dentro de su propio país.
Como ejemplo, dijo, está la capital estadounidense donde el mandatario republicano ha desplegado a agencias federales y a la Guardia Nacional para que bajen los delitos.
“Y sigue ocurriendo y (Trump) está dispuesto a hacerlo en otros sitios si es necesario también, porque todos tenemos problemas y eso hay que enfrentarlo”, apuntó Rubio.

