“Los atentados de París son un ataque contra la humanidad”, ha dicho Barack Obama; también lo son los ataques directos de la policía fronteriza norteamericana a civiles mexicanos, también lo son los bombardeos a civiles (que generan la muerte mayormente de niños) en Palestina, Afganistán e Iraq y ahora mismo también lo son los embates a los campos de refugiados en Francia, generados por el odio y señalados como “posible venganza”, después de la tragedia del país europeo.
Los atentados en París, sin duda alguna son una gravísima catástrofe humanitaria, pero para Estados Unidos, no son más que un nuevo pretexto, el cual llega -casualmente- en un momento clave, que le resultará beneficioso, ya que con ello recrudecerá, en “pro de los Derechos Humanos”, los ataques en Syria, bajo el argumento que ISIS ‘debe ser erradicado’, pues horas más tarde de los hechos, (aparentemente) el grupo yihadista aseguró: “es una venganza por Siria. Es el 11 de septiembre de Francia”.
La historia indica que Estados Unidos usa las tragedias humanas para su beneficio, en estos momentos Barack Obama sentencia que se trata de un “intento indignante de aterrorizar civiles” y “vamos a hacer lo posible para trabajar con los franceses y someter a estos terroristas”, como si eso no significara que habrá muertes de civiles inocentes, como si eso no significara que también habrá en cualquier territorio donde se ejecuten sus planes, civiles aterrorizados, a causa de los intereses norteamericanos, disfrazados de falso humanismo.
“Por el combate al terrorismo todo está permitido”, ha sido la consigna que ha regido siempre a Estados Unidos y a las grandes potencias que han destruido millones de vidas inocentes. Innegable es que el país norteamericano ha sido y es el mayor financista del terrorismo mundial, incluso existen innumerables pruebas de la posible creación de ISIS a manos de Norteamérica, sobran los móviles para ello, cuando la guerra ha sido el sostén de esa nación y la base de su hegemonía; evidente es que la política oficial del país creador de los derechos humanos: es el terrorismo, no hay entonces porque sorprendernos cuando éste despliegue todas sus tropas, armamento y espionaje sobre los territorios escogidos convenientemente, no para “erradicar” terroristas, sino para derrocar lo que no le funciona a sus intereses particulares.


