Verónica Guadalupe Benítez Vega, de 21 años de edad, era una estudiante de FES Cuautitlán de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que fue asesinada a puñaladas y ladrillazos por su esposo.
El padre de la víctima, Jesús Benítez Estrada, dijo que “hay días que nos levantamos con la esperanza de verla en casa. Pensamos que es un sueño, pero desgraciadamente, no lo es”.
La joven fue asesinada por Luis Ángel Reyes, el 6 de julio de 2017. Sólo habían pasado seis meses de haber contraído matrimonio en la parroquia San José El Vidrio, ubicada en el municipio Nicolás Romero, Estado de México.
“Ella recibió 17 puñaladas (en el pecho) y le destrozaron la cara con un (tabicón) de tres kilos”, comentó el padre de la joven, “mi hija era muy alegre (y) siempre tenía una sonrisa para todos”.
María de la Luz Estrada, coordinadora ejecutiva del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), reconoció que aún es difícil tener datos suficientes y confiables de cuántas mujeres pierden la vida por ese hecho porque las autoridades se niegan a investigar los casos por razones de género.

