La Facultad de Medicina Miller de la Universidad de Miami, Estados Unidos han publicado un estudio donde revelan que el nuevo coronavirus puede invadir el tejido testicular de algunos hombres infectados.
Se detalla que dichos hallazgos podrían ser el primer paso para descubrir el impacto potencial de la COVID-19 sobre la fertilidad masculina y si el virus se puede transmitir sexualmente.
En algunos casos se habla de “#longCOVID”: los síntomas persisten por mucho más tiempo: fatiga, dolor de cabeza, insomnio, tos, piel enrojecida, dolor articular, falta de aliento, arritmias e hipertensión.https://t.co/YNI5XR73Fo pic.twitter.com/vxK4CIvF74
— CoronaConsultas (@CoronaConsultas) October 2, 2020
La teoría surge tras la indagación que realizaron investigadores en el tejido testicular de las autopsias de 6 hombres que murieron a causa de la COVID, encontrando alteraciones en la función espermática en tres de las muestras.
“También identificamos la presencia del virus en un hombre que se sometió a una biopsia de testículo para la infertilidad, pero que tenía antecedentes de COVID-19. Así que el paciente dio negativo y estaba asintomático después de tener el virus, pero aún así mostraba la presencia del virus dentro de los testículos. Esta es la primera investigación publicada que informa sobre el caso de un paciente vivo que se recuperó del virus con presencia de coronavirus. El hallazgo es novedoso, notable, y ciertamente digno de una mayor exploración”, declaró Ranjith Ramasamy, titular de la investigación.
Se destaca que los testículos, responsables de la producción de esperma y testosterona, se convierten en objeto para la infección del coronavirus.
“El virus tiene afinidad por los receptores de la enzima convertidora de angiotensina-2 (ACE-2), que se encuentran en muchos de los órganos del cuerpo, incluyendo los pulmones, el corazón, los intestinos, los riñones y los testículos”.
Igualmente compararon el hallazgo con las secuelas que dejan otros virus como las paperas, el cual entra a los testículos y causan inflamación de los mismos.
Sin embargo, se necesitan más estudios para evaluar exactamente cómo el tejido del testículo responde al coronavirus y lo que eso podría significar para la fertilidad masculina y la transmisión sexual.

