(08 de diciembre, 2015. Revolución TRESPUNTOCERO).- “Me llamaron y me citaron en cierto sitio, ahí estuvimos frente a frente, él me preguntó ¿Quieres saber dónde está tu hijo?, yo le dije que sí. Conozco a la persona, sé quién es, él es un ex policía.
Me dijo que dejará de estar haciendo reunioncitas, me dijo deja de traer a esa gente del Distrito Federal a investigar, porque me estás calentando el terreno, si sigues te voy a matar, igual como maté a tu otro hijo, y también mataré a tu otro hijo”, le dijo el agresor a Mirna Nereyda Medina Quiñónez, según lo narra a Revolución TRESPUNTOCERO, la activista y fundadora de Las Rastreadoras de El Fuerte, grupo de familiares de víctimas de desaparición forzada.
Mirna, le dijo al ex agente policial, de quien no quiso mencionar su nombre por seguridad y temor a una posible represalia, que si le entregaba a su hijo desaparecido, quien hace un año fue levantado por un grupo desconocido de hombres, se desaparecía, pero al mismo tiempo le advirtió que de querer matarla, habrían 120 madres más que estarían buscando a sus hijos, “los investigadores no solamente vienen por mí, a lo que él me respondió, ‘sí, pero si tú te mueres, muerto el perro se acabó la rabia, ya deja de hacer esas cosas porque te voy a matar’”.
Las Rastreadoras de El Fuerte, es un grupo de familiares que buscan a sus personas desaparecidas de manera forzada, en la zona norte de Sinaloa, conformada por tres municipios: Choix, El Fuerte y Ahome. Revolución TRESPUNTOCERO entrevistó a Mirna hace unos meses, quien explicó que desde 2014 dio inicio a la búsqueda de su hijo Roberto y en su camino encontró a otros familiares que se constituyeron en un grupo de rastreo.
Siendo el 14 de septiembre del año pasado, cuando dieron inicio las excavaciones, que los llevaron al reconocimiento de fosas clandestinas, a raíz de la difusión de sus actividades en medios impresos, redes sociales y otras vías de comunicación, lograron llegar al grupo Enlaces Nacionales y de ahí tener una conexión con Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, hecho que ayudó a tener un mejor manejo de la estrategia de búsqueda, “ya que nosotras ni siquiera sabíamos que existía dicha dependencia, mucho menos que teníamos ese derecho. No sabíamos nada, nada más éramos personas que buscamos y encontrábamos, pedíamos ayuda a la Procuraduría y al Ministerio Público, solamente”, explica Mirna.
Para mayo pasado el grupo de las Rastreadoras había documentado 120 casos de desaparición forzada, lo cual llamó la atención de las autoridades, quienes se comprometieron a dar inicio a una investigación profunda. “El 23 de junio se hizo un compromiso de enviar un equipo de especialistas y a partir del 3 de julio iniciaron las denuncias del fuero federal sobre 60 personas desaparecidas, que fue la primera mitad y hoy aún faltan otras 60 para terminar ya con las 120, aunque lamentablemente las víctimas siguen aumentando, tan sólo en el mes de noviembre se perpetraron otras 25 desapariciones forzadas.
Estamos hablando ya de 145 víctimas. Sí hemos recibido ayuda de la PGR, nos han dado atención psicológica, hecho un examen genético, ayudado con las denuncias y la difusión de los casos, incluso nos han entregado tres cuerpos con resultados de ADN, de julio a la fecha. Fue así como vino un grupo de investigadores para analizar los casos que se habían denunciado en la zona norte, eso fue lo que les causó a ciertas personas incomodidad”, afirma la activista.
Ella comenta que las manifestaciones e incluso las excavaciones como grupo no causaron afectación alguna en ninguna autoridad local, sin embargo, al involucrar a los investigadores especializados de la PGR, quienes ya están trabajando de tiempo completo en cada caso, “concentrados en una sola región, fue mucho movimiento para ellos”.
Motivo por el cual dicho ex agente de la policía municipal amenazó a Mirna, quien ahora asegura enfrenta un nuevo riesgo, por dos publicaciones -la de un medio local y otro nacional- con respecto a la denuncia que ella hizo sobre el hecho. “En muchas ocasiones se usa mal la información y se cambian o agregan datos que en ningún momento se han afirmado, ambas publicaciones dieron información que jamás mencioné y que me pone en riesgo, yo no tengo por qué decir mentiras. Primero que nada está mi integridad y la formación que yo tengo como buscadora.
A mí no me conviene en ningún momento hacer declaraciones que no son ciertas, porque al final de cuentas todo sale a relucir y podría quedar como una mentirosa. En este tema publicaron que yo aseguré que la amenaza llegó de policías activos y ex policías, en el medio nacional también se mencionó que hablé de células delictivas, pero en ningún momento dije nada al respecto.
Porque yo en primer lugar no sé para quién trabaja el ex policía que me amenazó. Ese tipo de notas son las que me preocupan, me están poniendo en la boca del lobo, porque los policías activos pueden enojarse por ser señalados y no vaya a ser que tomen represalias en mi contra, los grupos delictivos pueden hacer cosas mayormente peligrosas y eso no lo pensaron los medios, hicieron notas incorrectas, por eso quiero puntualizar que la amenaza que yo recibí fue por parte de un ex policía y nada más”, dice Mirna.
Agrega que ella no conoce, ni está enterada de células de los Beltrán Leyva como lo afirman las notas, “como lo dije la primera vez en la entrevista que me hizo Revolución TRESPUNTOCERO, yo desconocía y aún sigo sin conocer el trasfondo de la violencia, solamente me he dedicado a buscar a mi hijo, estoy buscando pistas que me lleven a su paradero y nada más.
A mí como madre me tocó perder, yo he dedicado mi vida a mis dos hijos, a uno lo busco y al otro lo defiendo y protejo, por eso es que me son preocupantes esas afirmaciones que hicieron ambos medios de comunicación, porque no solamente me dañan a mí, sino también a mi hijo menor”.
Como madre, Mirna asegura que tiene la esperanza que quien la amenazó le entregue a su hijo, con tal que ella deje la lucha; también afirma que en los últimos meses muchas familias han ido perdiendo el miedo y se han acercado y unido al grupo.
“Es lamentable que sigan habiendo este tipo de casos y vayan en aumento, repito 25 casos en un mes es alarmante. Pero las familias siguen dando a conocer sus casos, tan sólo en la zona de Ahome existen ya 42 casos, cuando anteriormente solamente se habían registrado ocho desapariciones, siendo esta zona la que tiene un 80 % de todos los casos de ausencia forzada”, finaliza Mirna.


