(23 de mayo, 2015. Revolución TRESPUNTOCERO).- Será en septiembre de 2015 cuando la Secretaría de Educación Pública (SEP) evalúe la permanencia de los maestros de nivel pre-primaria, primaria y secundaria. El examen de desempeño docente se llevará a cabo en tres etapas: septiembre 2015 a noviembre de 2016; febrero- mayo 2017; febrero a mayo de 2018.
En la primera etapa presentarán el examen los docentes de 6 a 20 años de servicio y directivos sin nombramiento definitivo, se mencionan localidades con escuelas de organización completa y con densidad arriba de 100 mil habitantes.
Los profesores de educación básica tendrán que pasar por al menos 3 exámenes en este esquema de evaluación para poder continuar en sus labores docentes. La reforma traería, en teoría, una plantilla de gran calidad para poder superar los rezagos educativos del país, “los cuales avergüenzan a la nación en el contexto internacional, sin embargo una escuela de calidad no se puede basar en despedir a un docente”, explica la pedagoga Teresa Hernández.
Agregando que, “lo anterior basado en que el rezago educativo en México incluye el rezago en la formación docente, envuelto en favoritismo, corrupción y desprestigio de la llamada carrera magisterial, es así como el examen de permanencia, es todo menos un sistema o programa de mejora en la formación profesional de quienes tienen a su cargo la formación de miles de niños en edad escolar. Al final dicho examen puede caer en la trampa de querer eliminar el problema matando al portador de la enfermedad y no al virus o bacteria que la produce”.
“La evaluación de permanencia es sólo un ejemplo de esa llamada Reforma Educativa, que no pretende cambiar el modelo educativo y en el fondo tampoco pedagógico y formativo ni de capacitación de quienes enseñan a los estudiantes, sino que creando nuevas instancias, lo que hace es burocratizar más la ya excesiva burocracia administrativa del Estado en el rubro educativo, en la que se derraman millones de pesos”, puntualiza Hernández.
“Es por ello que no se puede evaluar lo que no se ha formado, y los rezagos de los diseños curriculares de las Normales, así como la selección de sus alumnos y docentes en las mismas, aún es tarea pendiente. La necedad de dejar la formación docente de profesores de educación básica en manos del Estado también ha provocado que éste no se empeñe en solucionar de fondo, de estructura, y solucionar el problema, sino en monopolizar la corrupción”, comenta la pedagoga.
Manuel Gil Antón, profesor del Centro de Estudios Educativos de El Colegio de México, afirma: “la respuesta más fácil, cómoda y acostumbrada, es referirnos a ‘esos 6 de cada 10’ que al presentar el conjunto de exámenes para la carrera profesional docente, mostraron fallas en su formación, de tal magnitud que no permiten asegurar que cuenten con las aptitudes para coordinar el proceso de enseñanza y aprendizaje en la educación mexicana. Responder así es sencillo, pero muy superficial. A su vez, abona al supuesto fundamental, falso, en que descansa la llamada reforma educativa: la causa primordial, si no la única, del desastre educativo en México, y por ende la principal, o exclusiva solución, reside en los profesores y maestras con los que contamos”.
Agregando: “cuando la realidad del sistema educativo recae en las autoridades que lo coordinan, los pactos corporativos que sostienen y la demagogia de una reforma que no alcanza a ser educativa aún, han reprobado: no son aptos. Si en la escuela mexicana se premia responder y no preguntar; si preguntar es la base del pensamiento autónomo, la pregunta sobre lo que significan los resultados del examen tiene que ser otra: ¿hasta cuándo entenderemos que es urgente pasar de la reforma administrativa, del cambio en la gestión de las plazas, a lo propiamente educativa? Se requiere un plan de estudios para la formación de profesores que sea acorde con un programa de aprendizaje basado en la pregunta inteligente, en el aprecio por la duda y el pensamiento. Ese es el dilema”.
Jesús Hernández Villalobos, catedrático de Normal Superior, sentencia: “esta acción se suma a una estrategia que nada tiene que ver con elevar el nivel educativo, todo ha sido estructurado para poner en práctica una medida de control del gobierno, en donde, como ha sucedido desde siempre, los grupos de elite del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) están volviendo a reacomodarse, la evaluación sirve para que la gente del Secretario del SNTE pueda obtener un sitio, por medio del desplazo de otros”.
El profesor José Ricardo Saravia Ordóñez comenta que “la evaluación de permanencia del docente dentro del magisterio, es una burla más para todos los trabajadores de la educación por parte de un gobierno que no escucha. Durante años hemos sido golpeados por los políticos, quienes de manera ofensiva viven en la riqueza y opulencia; por tanto, exigiremos que, el diputado o senador sea asalariado solamente durante su mandato y no tendrá jubilación proveniente solamente por el mandato. También tendrá que contribuir a la seguridad social, como todos los demás ciudadanos. El fondo de jubilación del Congreso debe pasar al régimen vigente de la seguridad social inmediatamente. El diputado o senador deberá participar de los beneficios dentro del régimen de la seguridad social exactamente como todos los demás ciudadanos. Tampoco debe evadir las leyes y debe cumplirlas de forma igualitaria, como el resto de los mexicanos, sin fuero que lo resguarde”.
Por su parte la maestra Jazmín Ramírez Bravo ha informado que “el gremio magisterial está desconcertado y principalmente molesto, porque nuevamente nuestras autoridades y representantes nos agreden a nuestras espaldas, ya que se habían llegado a convenios con respecto a la prueba, pero no nos hemos detenido a indignarnos más, estamos ya dando inicio a la programación de las acciones en contra de dicho anuncio. Se está previendo un paro, que podría extenderse a huelga, lo cual dará inicio en los próximos días”.
Además de esto, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) tomó la decisión de ejercer un “boicot electoral” en todos los estados donde tiene presencia, oficialmente se tiene propuesto un paro magisterial a partir del 1 de junio de no suspenderse la evaluación.
En estados como Michoacán, Oaxaca y Guerrero, la CNTE analiza una estrategia para evitar el proceso electoral. Dentro de las opciones se encuentran no permitir la instalación de casillas y llamar a anular el voto.
“Tenemos una comisión investigadora de cuál pudiera ser el mecanismo más efectivo: desde no permitir la instalación de las casillas, que el 80% está en terreno nuestro, o no ir a votar, o simplemente de anular el voto. Algunas otras opciones que investigamos con esta comisión, todavía tenemos días para determinar cuál va a ser la ruta”, explicó a los medios Juan José Ortega Madrigal, líder de la Sección XVIII de Michoacán.




