La sana distancia es una de las medidas básicas para evitar más contagios de COVID-19, por lo que expertos de salubridad recomiendan usar lo menos posible el transporte público como el Metro o Metrobús, los cuales en horas picos van totalmente llenos.
Pero también hay otras alternativas, pues Manuel Suárez Lastra, director del instituto de Geografía (IGg) de la Universidad Nacional Autónoma de México, recomienda que el ciclismo sería una buena opción para evitar transportes masivos.
Cabe señalar que el uso de transporte público se ha visto reducido en un 40% desde que comenzó la pandemia en México, sin embargo Duárez recomienda que en todas las ciudades debería considerarse sobre todo para distancias cortas.
“Es rápida, llegas de puerta a puerta, es segura y más cómoda. Sin embargo, en condiciones convencionales sólo 3% de quienes se transportan lo hacen en bicicleta, es decir, se realizan alrededor de 300 mil viajes diarios”, indica.
Es de señalar que ciudades como Bogotá, Nueva York y Wuhan, establecieron ciclovías temporales para que los locales puedan transportarse por rutas cortas sin tener que violar las normativas de sana distancia.
Suárez también recomienda que esta medida no sea temporal para el caso de la Ciudad de México.
“Hacerlo de manera temporal no es viable, pues se requieren recursos físicos y humanos para su operación. No obstante, es buen momento para promover el uso de este vehículo”.
Ernesto García Almaraz, coordinador del programa Bicipuma de la UNAM, recomienda que en estos momentos es más recomendable usar bicis propias que las de los servicios de renta.
“Al promoverla nos bajamos del transporte colectivo, que representa un riesgo en estos momentos por el potencial contagio; con la bici mantenemos la recomendada sana distancia”.


