El cumplimiento de las reglas de origen del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se ha convertido en un factor decisivo para la industria automotriz mexicana, luego de que 85% de las exportaciones hacia el mercado estadounidense ya se realizan bajo este esquema, frente a 15% que aún opera mediante la figura de nación más favorecida, informó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon.

El funcionario explicó que, al inicio de la administración del presidente Donald Trump, el comercio mexicano hacia Estados Unidos se encontraba prácticamente dividido en partes iguales, con 50% de las exportaciones bajo el tratado y 50% fuera de él. En ese contexto, la tasa promedio aplicada bajo nación más favorecida era de 2.5%, lo que hacía viable para algunas empresas mantenerse fuera del acuerdo.
Sin embargo, el escenario cambió de manera significativa con el endurecimiento de las reglas de origen del T-MEC y la imposición de nuevos aranceles. En el caso de la industria automotriz, las empresas que no cumplen con los requisitos de contenido regional enfrentan ahora un gravamen de 2.5% más un arancel adicional de 25%, lo que eleva el costo total a 27.5% para exportar vehículos a Estados Unidos.
Ebrard detalló que la mayoría de las armadoras que incrementaron su integración de componentes producidos en Norteamérica, particularmente en México y Estados Unidos, acceden a descuentos relevantes que reducen de forma sustancial el impacto arancelario. En promedio, explicó, las empresas que cumplen con las reglas del tratado están pagando menos de 13% en tarifas.

En cuanto al desempeño reciente del sector, el secretario de Economía indicó que las exportaciones automotrices cerraron 2025 con una reducción inferior a 3%, un ajuste menor al inicialmente previsto. Este comportamiento, precisó, estuvo influido en parte por la caída en la demanda de vehículos eléctricos en Estados Unidos, luego de que ese país retirara el estímulo de 7 mil 500 dólares para la compra de este tipo de unidades, segmento en el que México tiene una producción relevante.
De cara a 2026, Ebrard señaló que el panorama dependerá principalmente del comportamiento del mercado estadounidense, aunque no se prevé una caída significativa adicional. Añadió que México mantiene conversaciones con Estados Unidos para alinear las tarifas aplicadas a vehículos producidos en el país, a fin de evitar que resulten más elevadas que las impuestas a exportaciones provenientes de regiones como Japón, Corea del Sur o Alemania, en el marco de la revisión del T-MEC.



