Por Natalia Antezana Bosques
Twitter: @Natalia3_0
El pasado 8 de marzo, los cafeteros colombianos llegaron a un acuerdo con el gobierno de su país después de varios días de una huelga que estalló por considerar que el estado ha desatendido las necesidades de este sector. Entre las demandas de los caficultores se encuentra el aumento del grano, incremento de subsidios y el alto a las importaciones de café.
Sin embargo, dirigentes cafeteros que han seguido las negociaciones del gobierno dicen que no se ha cumplido el primer acuerdo con el cual se levantó la huelga: “Lastimosamente, no se ha cumplido ni siquiera el primer punto, dado que el giro de los 145.000 pesos adicionales al precio base por carga, debía hacerse a través de una entidad distinta a la Federación Nacional de Cafeteros, lo que no se ha cumplido, y ello ha sido asumido por nosotros como una falta de seriedad, pues no compartimos que se haga a través de esta entidad, que está totalmente desprestigiada”.
Asimismo, señaló que si el primer punto del acuerdo no se ha cumplido, será más difícil que se cumplan los demás.
Por su parte, otro de los líderes del ramo, Orlando Beltrán, señaló que se le habían entregado al vicepresidente Argelino Garzón los documentos para su evaluación y posterior negociación en la mesa permanente de diálogo.
Así también, hizo un llamado a la unidad de los miembros del sector: “El trabajo está apenas comenzando y no hay todavía indicios de logros, por lo que el llamado que estamos haciendo a los cafeteros del Huila, Tolima, Cauca y Nariño, que es el nuevo Eje Cafetero, es para que mantengamos el grado de unidad y de exigencia o de lo contrario estamos llamados a desaparecer como productores”.


