Altos funcionarios de la administración de Donald Trump, incluido el director del FBI, Kash Patel, intervinieron para frenar una investigación federal de derechos civiles por la muerte de Renee Good, ocurrida el mes pasado en Mineápolis durante un tiroteo protagonizado por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), de acuerdo con un nuevo informe periodístico. La decisión habría respondido al temor de que una indagatoria de ese tipo debilitara la narrativa oficial del gobierno sobre el caso.
El mismo día del tiroteo, el fiscal federal en Minnesota, Joseph Thompson, solicitó una orden para registrar el vehículo de Good en busca de evidencia, como parte de un esfuerzo que contemplaba la participación de la Oficina de Aprehensión Criminal del estado. Según dijo a colegas, el objetivo era determinar si el uso de la fuerza por parte del agente estaba justificado o si constituyó una violación a los derechos civiles de la mujer fallecida.
No obstante, una vez que agentes del FBI obtuvieron una orden judicial limitada para documentar salpicaduras de sangre y orificios de bala en la camioneta de Good, recibieron instrucciones de detener cualquier diligencia adicional, según reportó The New York Times, citando fuentes anónimas familiarizadas con el caso.

En lugar de avanzar en esa línea, el Departamento de Justicia alentó a los investigadores a solicitar nuevas órdenes judiciales para abrir una investigación criminal enfocada en determinar si Good agredió al agente de ICE Jonathan Ross, así como para indagar a la pareja de la víctima. Finalmente, nunca se presentó una demanda federal por derechos civiles relacionada con el tiroteo.
La Oficina de Aprehensión Criminal de Minnesota afirmó que funcionarios federales le impidieron el acceso a los archivos del caso y a la evidencia recabada en la escena. Hasta el momento, ni el FBI ni el Departamento de Justicia han emitido comentarios públicos, aunque medios estadounidenses señalaron que ambas dependencias fueron contactadas para fijar postura.
Tras el tiroteo, altos funcionarios de la administración Trump difundieron una versión de los hechos que, de acuerdo con el informe, no estaba respaldada por pruebas y contradecía videos ampliamente difundidos. El propio Trump afirmó que Good “atropelló violenta, deliberada y brutalmente” al agente de ICE, mientras que la entonces secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, la calificó como una “terrorista doméstica”.
El manejo del caso a nivel federal ha tenido repercusiones políticas y administrativas en Minnesota, donde se reporta una serie de renuncias de funcionarios estatales, en medio de cuestionamientos sobre la actuación de las autoridades y la falta de acceso a la información del expediente.
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