La investigación federal sobre una presunta trama de contrabando de combustible en aduanas tomó un giro explosivo: la Fiscalía General de la República (FGR) mantiene bajo investigación al capitán Miguel Ángel Solano Ruiz, de la Secretaría de Marina (Semar), conocido como “El Capitán Sol”, por su posible papel dentro de una red de huachicol fiscal que habría operado durante el sexenio anterior.
De acuerdo con información publicada por El Universal, el marino retirado y actualmente prófugo también estaría ligado, dentro de la misma indagatoria, a la muerte de dos capitanes presuntamente involucrados en el paso de combustible ilegal, casos que oficialmente fueron reportados como accidente y suicidio.
La pista del huachicol fiscal: aduanas, mandos y primeras detenciones
La línea central de investigación apunta a una presunta red que habría funcionado en aduanas bajo control de la Marina, con mandos y operadores señalados por delitos de alto impacto. En ese contexto, la FGR habría activado órdenes de captura y detenciones, entre ellas la del vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna y otras 13 personas, según el reporte referido.
El expediente, de acuerdo con la información disponible, coloca a Solano Ruiz como una pieza relevante dentro del entramado y lo perfila como presunto enlace entre actores clave de la red.
Dos muertes con sello de alarma: lo oficial y lo que investiga la FGR
El caso encendió reflectores por dos fallecimientos ocurridos tras la exposición pública de la trama y el avance de órdenes de aprehensión.
El 8 de septiembre, la Semar informó la muerte del capitán de navío Abraham Jeremías Pérez Ramírez, hallado sin vida en su oficina de la Unidad de Protección Portuaria de Altamira, Tamaulipas, en un hecho reportado como suicidio. De acuerdo con la FGR, Pérez Ramírez era señalado por haber recibido un soborno de 100 mil pesos para permitir el paso de un buque con combustible ilegal.
Un día después, la Semar dio a conocer la muerte del capitán Adrián Omar del Ángel Zúñiga durante una práctica de tiro real en Puerto Peñasco, Sonora, donde se encontraba asignado. La dependencia reportó que perdió la vida durante el ejercicio, sin detallar públicamente lo ocurrido el 9 de septiembre.
Según la indagatoria citada, tras hacerse público el caso de corrupción y ejecutarse las primeras órdenes, Solano Ruiz habría contactado a ambos capitanes para amenazarlos con un mensaje directo:
“Tú o tu familia”.
Manzanillo, una cadena de hechos y el testigo protegido “Santo”
La historia incluye un tramo especialmente delicado: Manzanillo, puerto donde se cruzan cargos, cambios y hechos violentos vinculados a áreas estratégicas.
Del Ángel Zúñiga se desempeñó como subadministrador de Operación Aduanera en Manzanillo hasta 2023. En ese puesto, fue sustituido por el marino Sergio Emmanuel Martínez Covarrubias, quien fue secuestrado y asesinado en mayo de 2023, dos semanas después de asumir la responsabilidad, según el reporte.
En la misma investigación, un testigo protegido identificado como “Santo” señaló ante el Ministerio Público que “El Capitán Sol” sería responsable del asesinato del contraalmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar, exdirector de Recaudación de Aduanas en Manzanillo, quien habría sido privado de la vida tras denunciar el tráfico ilegal de combustible operado por los hermanos Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna.
El testigo dejó una frase que, por sí sola, retrata el tamaño del señalamiento dentro del expediente:
“El Capitán Sol es una persona indispensable para el funcionamiento de la red. Y quienes ya no eran sus amigos, como el almirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar, tuvieron otras historias”, declaró el testigo.
Prófugo con orden de aprehensión y una ruta financiera bajo revisión
La FGR mantiene a Solano Ruiz como prófugo, pese a existir una orden de aprehensión en su contra por presuntamente fungir como enlace entre los hermanos Farías Laguna. En paralelo, la investigación también coloca bajo lupa operaciones financieras: reportes de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) indican que Solano Ruiz habría recibido al menos 79 depósitos, por un monto aproximado de cinco millones de pesos, entre junio de 2020 y diciembre de 2024.
Además, el testigo “Santo” lo señaló como actor en presuntas redes de narcotráfico, incluidas sustancias como el fentanilo, como parte de líneas de investigación que las autoridades federales mantienen abiertas.
Con el capitán señalado como prófugo, la FGR mantiene el caso en desarrollo, con señalamientos que conectan aduanas, presunto contrabando de combustible, amenazas y muertes que hoy están dentro del mismo radar ministerial. El expediente, según lo reportado, se sostiene en detenciones ya realizadas, testimonios, rutas operativas y análisis financieros que forman parte de la indagatoria en curso.


