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FPR violenta e intimida a víctima de masacre de Nochixtlán con discapacidad visual por negarse a cerrar casetas; “se juntan 150 mil pesos y el dinero no es repartido equitativamente”

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(17 de junio, 2019. Revolución TRESPUNTOCERO).- Clemente Pérez, es una víctima más de la tragedia del 19 de junio de 2016, cuando policías armados en un acto violento asesinaron a ocho civiles y dejaron más de un centenar de heridos en  la comunidad de Asunción Nochixlán, Oaxaca. 

A tres años de la masacre, Clemente quien sufre de una discapacidad visual, continúa siendo víctima de violencia psicológica y amenazas por parte de miembros del Frente Popular Revolucionario (FPR). 

De acuerdo a lo narrado a Revolución TRESPUNTOCERO y denunciado ante el Ministerio Público (documento en poder de esta reportera), Clemente asegura que para permitirle vivir en la colonia 20 de Noviembre, miembros del FPR lo condicionaron a ir a manifestaciones y toma de casetas; durante estas acciones “en algunas ocasiones participan miembros del Comité de Víctimas (COVIC), que representan solo a algunos de los afectados de la tragedia”, comentó.

Además, explicó: “Cuando somos enviados por líderes del FPR a cerrar casetas, les decimos a los conductores que deben apoyarnos porque somos víctimas del 19 de junio. Se les cobra una cuota más barata que lo que pagan siempre y no se pueden negar o no se les deja pasar. 

“En un día de cierre de casetas, se logra juntar aproximadamente 150 mil pesos. El asunto está en que todo ese dinero no es repartido equitativamente. A mí no me pagaban el día, cuando yo tenía que trabajar a diario y si no iba, me quedaba sin dinero. También, cuando se tiene que ir a las manifestaciones pierdo un día laboral y nadie me lo repone. Quienes se llenan los bolsillos son los líderes. El año pasado me armé de valor y fui a decirles que ya no iba a ir ni a los casetazos ni a las manifestaciones. Entonces me amenazaron”. 

Clemente, aseguró, que fue encerrado en casa de una vecina mientras le advertían que no podía dejar de seguir las órdenes de los líderes de la colonia.

Dijo que, los líderes de la colonia, en donde también hay maestros miembros de la CNTE, le advirtieron que si dejaba de ir a cerrar casetas tendría que irse de la colonia. Ya que, el pago por hacer ese tipo de acciones era permitirle vivir ahí “sin pagar una renta”. Preciso es mencionar que las tierras de la colonia 20 de Noviembre están bajo el resguardo de un Tribunal Agrario y ningún ciudadano u organización debe condicionar la vivienda en ese sitio.

Clemente, hizo caso omiso a la advertencia y dejó de asistir a la toma de casetas. El ocho de junio pasado llegó la represalia. Un grupo de hombres arrancó de su propiedad diez vigas; tres días después arrancaron una más y rompieron la malla ciclón y hurtaron 10 gallos.

“Sin embargo, dejaron a un gallo adentro de la propiedad. A este le cortaron el pico y también dejaron a una gallina a la que le quebraron las dos patas. Como si fuera un mensaje de intimidación. Este tipo de hechos evidencia que no fue gente extraña. Podrían haber sido enviados por estos líderes de la colonia, miembros del FPR. Ya lo habían advertido”, comentó Clemente.

También dijo tener miedo que actúen en contra de su vida. “Soy una persona que aún con lentes de alta graduación a penas alcanzo a ver a tres metros de distancia. Ellos pueden entrar a mi casa de noche y matarme. Ante todo lo que ha pasado yo temo en cualquier situación y estoy desprotegido”.

Clemente, también pidió a las autoridades que lo protejan, puesto que en un primer momento cuando quiso hacer la denuncia ante el Ministerio Público, se negaron a tomarle su declaración. “Tuve que ir hasta Oaxaca a hacer conocimiento del tema, de allá les llamaron y solo así tomaron en cuenta mi denuncia”.

La víctima señaló que no considera justo tener que perder su día laboral y sus ingresos al ser obligado a cerrar casetas y en otros casos, comentó, a ser portero. “Yo era quien tenía que estar todo el día en la entrada de la colonia levantando y bajando la cadena, para que los ricos que llegaran con su carro pudieran pasar. En el cierre de las casetas, se tiene que estar desde las siete de la mañana hasta las cinco de la tarde sin remuneración”, agregó.

Además de la discapacidad visual, Clemente no puede caminar bien. Otra más de las explicaciones que les dio a los miembros del FPR. 

“En una de esas si la policía me detiene, no podré hacer nada. Y nadie va responder por mí ni me van a auxiliar. Desde ahí se enojaron y comenzaron a robarme. Desde hace meses que me han atacado, he pedido en las asambleas que me informen por qué me están robando y atacando de esa manera, pero nadie dice nada”, señaló.

Clemente no es el único afectado por miembros del FPR, en la colonia 20 de Noviembre. Anteriormente este medio publicó el caso de Juana Antonio, madre de familia que salvó a más de una veintena de niños durante los hechos violentos en Nochixtlán, hace tres años. 

Juana fue golpeada y agredida por negarse a entregar a líderes del FPR documentación sobre medidas de apoyo de víctimas.  

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