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Francisco I ¿El Papa liberal?

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Rodrigo Rojo /@Eneas

(22 de Septiembre, 2013).- Recientemente, el papa Francisco dijo que era momento de que la Iglesia dejara de hablar de sus rencores y se concentrara en “acompañar a las personas a partir de su condición de homosexuales y divorciados”.

El papa afirmó que es necesario encontrar un nuevo equilibrio “porque de otra manera el edificio moral de la Iglesia corre peligro de caer como un castillo de naipes”. Si bien estas declaraciones no significan una apertura de la Iglesia Católica hacia estos grupos, sí es una postura diferente frente al discurso del papa anterior, Benedicto XVI, quien sostenía opiniones ultraconservadoras en temas como la homosexualidad, el aborto, divorcio y participación de las mujeres en esta institución.

REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO salió a las calles para preguntarle a algunas personas qué piensan sobre las declaraciones de Francisco I. Encontramos que, para la gente encuestada, separarse de su antecesor le ha resultado beneficioso entre los católicos, pero genera desconfianza entre los homosexuales.

Carlos

Encontramos a Carlos afuera de la Iglesia de Santa Rosa de Lima. Para él, el papa Francisco I es un revolucionario que viene con una nueva forma de pensar. Es un pastor que llegó para actualizar un clero que estaba anquilosado. Para él, es necesario que la Iglesia se abra a la sociedad y, sobre todo, que impulse la participación de los jóvenes: “Francisco conduce a todos de igual manera, porque todos somos seres humanos”.

Manos

José Enrique, químico, e Ignacio, periodista, pasan la tarde en el Parque México. Nos acercamos para preguntarles al respecto y se muestran muy interesados. Para ellos, las declaraciones del Pontífice no son más que parte de una estrategia publicitaria para atraer a más gente a una Iglesia que se estaba quedando sin “clientes”.

José dice que lo que dijo el Papa “no es un cambio real”. La Iglesia Católica está sufriendo una desbandada de feligreses. En general el mundo se está volviendo más ateo y esto hace que las instituciones religiosas se tornen “mercadotécnicas”. Para él, las iglesias “buscan líderes carismáticos para atraer a la gente y dejan afuera temas que alejen a los posibles feligreses, como la discriminación por preferencias sexuales. Pero no creo que sea una postura verdadera, creo que es más un gancho, un comercial”.

Por su parte, Ignacio dice que “Al fin y al cabo la Iglesia es un negocio. Estamos ante un nuevo cisma por todos los escándalos de pederastia y sus opiniones respecto a la homosexualidad, el aborto o la anticoncepción. Saben que ahorita no les conviene continuar con esas ideas porque estarían perdiendo dinero y feligreses”. Considera que el Vaticano “es el país más rico del mundo, así que no es muy inteligente de su parte mantener esas posturas cuando están perdiendo a su público”.

Erika (1)

Erika, quien trabaja en la Secretaría de Economía, se reconoce católica “aunque no devota” y está de acuerdo en que la Iglesia se abra hacia los grupos a los que tradicionalmente ha condenado: “No tengo nada en contra de los homosexuales”. Para ella, todos tenemos la libertad de “volverlo a intentar”.

Elena y Jaime

Elena, también católica, piensa que el aborto es una decisión personal. “Si uno ya cometió el error y va a traer un hijo sólo a sufrir, pues que Dios me perdone y mejor sufro yo a que sufra el bebé”. Acepta que todos tenemos diferentes formas de pensar y que incluso esta generación es diferente: “Nuestros abuelos tenían una cultura diferente, eran más tradicionales; pero ahora uno tiene que pensar las cosas hacia el futuro”.

A ella le agrada mucho el papa Francisco I pues piensa que es “una persona muy abierta que no hace distinciones de clases sociales”.

Jaime acompaña a Elena y también tiene en alta estima al actual líder católico : “A mi me cae mucho mejor [que el anterior]: es un papa cercano a mi porque es latinoamericano”. Menciona que el Pontífice anterior, Benedicto XVI, tenía fama de haber apoyado a las Nazis y que lo sentía lejano por ser alemán. Sin embargo, algo que valora del papa anterior “es que renunció y gracias a él tenemos a Francisco”.

Pablo Mijares

A Pablo lo encontramos dentro de la Iglesia. Cuando termina de rezar nos acercamos para preguntarle qué le parecen las opiniones del Papa. Pablo nos dice que la postura del actual Pontífice no es tan nueva: “En realidad han habido movimientos anteriores para que los divorciados no se alejen de la vida de la Iglesia. Lo que la Iglesia no permite es volverse a casar, pero los divorciados no tienen que alejarse, pueden seguir viviendo como fieles”. En relación a las parejas homosexuales, Pablo dice que es favorable que se hayan hecho estas declaraciones pues “cada quien puede tener las preferencias sexuales que quiera y no por eso dejamos de ser hermanos e hijos de Dios”. Para él, lo más importante es llevar una vida “recta,amorosa y pacífica”. “Aunque seas heterosexual si engañas a tu pareja la lastimas”.

Para él, Francisco “ha dado señales claras de cambio”, sin embargo cree que todavía es muy poco tiempo para saber si las reformas que impulsa serán verdaderas o no.

Armando

Armando camina con prisa, nos dice que le podemos preguntar lo que queramos pero tiene que ser caminando porque se le hace tarde. Avanzamos con él y le hacemos nuestras preguntas. Afirma que es muy respetuoso de todas las creencias y los tipos de vida pues él mismo vive “un estilo de vida fuera de lo común, estoy dentro de lo que es una subcultura, el blackmetal”.

Él piensa que cada quien es libre de encontrar la forma con la que se sienta feliz de amar o ser amado. “La nueva postura del Papa podría revolucionar en el sentido de que se acepta que los homosexuales también son personas y también tienen derechos”. Opina que a lo largo de la historia “la Iglesia ha sido como una Inquisición, buscando meter miedo para tener control mental y económico. Ellos tienen la idea de que si haces mal se te castiga en un infierno; yo creo que si haces bien o haces mal se te castiga aquí en la tierra”. Por esto, reconoce como noble el esfuerzo de buscar una postura que defienda los derechos  humanos como tales.

Gabriela e Iris

Gabriela e Iris parecen extraviadas, miran el mapa de su celular y no saben muy bien para dónde dirigirse. Vienen de Aguascalientes a pasar las vacaciones. Nos acercamos para ayudarlas y aprovechamos para preguntarles sus opiniones sobre las declaraciones del Papa. Ambas se reconocen católicas y les agrada Francisco como líder católico.

Para Gabriela, la religión tiene que estar abierta a todos los cambios que operan en la sociedad: “Tiene que haber apertura para que los grupos minoritarios se unan a la causa de la religión”. Para ella, “el papado de Francisco ha sido muy interesante y con ideas muy  modernas que le van a ayudar a la Iglesia Católica porque estaban perdiendo mucha gente”. Iris está de acuerdo con las opiniones de su amiga: “Creo que como se iba llevando la religión hasta antes de él, era muy rígida, con un sistema demasiado antiguo. Por eso la gente se iba a otras religiones”.

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