Durante su visita a Washington D.C., Estados Unidos, y frente al memorial de Franklin D. Roosevelt y Martin Luther King, el presidente Andrés Manuel López Obrador emitió un emotivo discurso a connacionales que lo acompañaron para manifestarle su apoyo.
En él, el mandatario nacional expresó que la historia entre México y EE.UU. ha tenido momentos de agravio, pero también de unión entre los pueblos y gobiernos de ambas naciones.
“Es muy importante conocer la historia que es como la maestra de la vida… No todo lo que tiene que ver con Estados Unidos ha sido agravio (…) Hay momentos que no se olvidan porque fueron como un gran zarpazo a nuestro país, pero también hay momentos de ayuda mutua entre los pueblos y los gobiernos.
“En la historia, un gran presidente, Abraham Lincoln, se hermanó con el mejor presidente que hubo en la historia de nuestro país: Benito Juárez. Y cuando nos invadieron europeos, franceses, Lincoln no reconoció a Maximiliano y siempre estuvo a favor de nuestra república. Cuando lo asesinan, Juárez recuerda ese momento con tristeza”, planteó.
Además, el presidente López Obrador manifestó que en su momento Roosevelt respetó la decisión del general Cárdenas respecto a la nacionalización del petróleo. Y, en respuesta, cuando EE.UU. decide ingresar a la Segunda Guerra Mundial, México lo respalda con la firma del tratado “El programa bracero”
“También cuando fue presidente Franklin Roosevelt hubo una buena relación con el presidente Lázaro Cárdenas del Río. Él fue respetuoso, porque en ese entonces, Cárdenas tomó una decisión definitiva en beneficio de nuestro pueblo, una decisión soberana: recuperó el petróleo que es de México. Y que estaba en manos de extranjeros. En ese entonces el presidente Roosevelt en vez de amenazar o intentar invadir a México fue respetuoso y mantuvo siempre una política de buena vecindad. No sólo con México si no con todos los países de América Latina.
“México lo apoyó en su decisión de ingresar en la Segunda Guerra Mundial, esto no sólo con la colaboración bélica, sino con la firma del tratado “El programa bracero”, en 1943, que permitió la entrada legal de muchos trabajadores mexicanos, no sólo para labores agrícolas, también para la construcción del ferrocarril”, planteó
Asimismo, reiteró la necesidad de que actualmente se ordene y reconduzca el flujo migratorio, esto porque “en Estados Unidos hace falta fuerza de trabajo”. Y aseveró que es posible llevar a cabo una transformación sin violencia, tal y como creía Martin Luther King.
“Si se puede llevar a cabo una transformación para vivir mejor, para que haya justicia, para que no hay discriminación ni racismo. Sí se puede de manera pacífica lograr una sociedad mejor para todos. Ese es el sueño que tenemos. Como él lo dijo: tengo un sueño. Nosotros tenemos que seguir manteniendo ese sueño, esa utopía. Por nosotros y por los que vienen detrás, nuestros hijos, nuestros nietos. Esa es la mayor enseñanza de Luther King”, expuso.


