A pesar de las graves sequías que enfrenta el país, las concesiones del agua son cada vez más frecuentes, este es el caso de Baja California Sur, en donde son nueve las familias (cuyos integrantes figuran como militantes del PAN) que controlan el 20% del agua, esto de acuerdo con la investigación del medio Ejecentral, el cual ha logrado obtener documentos que prueban lo dicho.
Entre las personas que tienen estas concesiones, se encuentra Francisco Covarrubias, actual candidato del Partido Acción Nacional a la gobernatura del estado, así como su tío y ex-gobernador Marcos Alberto Covarrubias. Ellos, junto a otros funcionarios y militantes del partido, forman el llamado “Grupo Comondú”.
De acuerdo con la investigación, este grupo posee 22 títulos de concesión, “con un volumen que asciende a los 4 millones 174 mil 650 metros cúbicos al año, lo que equivale a la mitad de toda el agua que recibe el ayuntamiento de Comondú”.
Uno de los mayores problemas es que existe una sobre explotación del manto acuífero de la región, sobre esto, los testimonios aseguran que las denuncias que se han hecho no han prosperado.
Esta problemática se ubica en el Valle de Santo Domingo, región en la que existe una gran actividad agrícola, es precisamente por ello que el líquido vital cobra más relevancia; no obstante, “José Córdova Urrutia, otro de los concesionarios líderes del grupo” es parte de las personas que finalmente deciden quién puede tener acceso al agua.
En suma a lo anterior, también se ha señalado que desde que Justo Cardoso García asumió la dirección local de la Comisión Nacional del Agua, la situación ha empeorado, pues las familias concesionadas han obtenido más poder sobre este líquido.
“Un ejemplo de cómo han diversificado y ampliado el control del agua en la región es la concesión que la Conagua estatal concedió a un menor de edad, quien es hijo Ricardo Barroso Agramont, otro de los concesionarios del grupo y actual candidato del PAN a la presidencia municipal de La Paz”
Todo esto ha remarcado la escasez de agua en la región, por lo que las familias han tenido que recurrir a la compra de pipas para poder cubrir sus necesidades básicas.

