Valentina Pérez Botero / vpbotero3_0
(24 de Agosto, 2013).- Hace tres años llegó al Distrito Federal una cápsula de agua con sal que se popularizó en los spas más exclusivos de la capital mexicana. La experiencia: privación sensorial, oscuridad y una total flotación del cuerpo (las cantidades de líquidos y mineral son iguales, lo que provoca que el agua sea más densa que el cuerpo humano) logra la domesticación de una de las características más preciadas del mar negro.
Para quienes deciden internarse durante una hora en el tratamiento, el descanso y la relajación equivalen hasta 8 horas de sueño. La sesión altamente recomendada para quienes sufren insomnios oscila entre 350 y 400 pesos.



