(30 de julio, 2014).- Sólo en los primeros seis meses del año, el gasto neto presupuestario ya ha registrado un sobreejercicio que corresponde a 32 mil 473 millones de pesos, según reportó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), a cargo de Luis Videgaray.
Esta cifra equivale a un 101.5 por ciento más de lo que estaba planeado, explicó Ernesto Revilla, quien encabeza la Unidad de Planeación Económica; de modo que se ha ejercido un total de 2.1 billones de pesos durante el periodo indicado.
Sin embargo, el funcionario ha justificado este excedente en gastos, al considerarlo como uno de los motores para que la economía mexicana pueda crecer, pues a su decir, estuvo enfocado en apoyar la actividad productiva, así como el bienestar de los sectores más vulnerables de la población.
No obstante, el Banco de México (Banxico) dio a conocer que el gasto público recibió menor apoyo al que estaba contemplado en el crecimiento económico nacional.
“El gasto interno todavía no muestra señales claras de recuperación”, fue la conclusión de Banxico, a lo que Revilla alegó que el gasto en inversión puede verse rezagado y que, por lo tanto, eso explicaría que aún no parezca contribuir al dinamismo económico.
Cabría analizar entonces, todos los demás factores que tampoco han agilizado la recuperación económica del país, pues apenas el pasado 24 de julio, el Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a reducir su expectativa sobre el Producto Interno Bruto (PIB) de México para el año en curso, llegando a 2.4 por ciento; es decir, ni siquiera la mitad de lo prometido por Enrique Peña Nieto.
De igual forma, Revolución TRESPUNTOCERO dio a conocer el pasado 28 de junio, los cálculos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sobre el panorama de los jóvenes en México, en los cuales, se ubicó a más del 50 por ciento de la población entre 15 y 24 años de edad, en riesgo de sufrir pobreza.
Asimismo, el investigador del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Genaro Aguilar, planteó en su estudio Tiempo de salida de la pobreza, que México podría tardar hasta 116 años en erradicar la pobreza urbana, y 225 años en desaparecer la miseria rural, de seguir por el rumbo económico liderado por Peña Nieto y Videgaray.




