Históricamente los gobernadores han trabajado como virreyes amparados por el poder presidencial y esta situación se acrecentó en la alternancia política con Vicente Fox Quesada en la presidencia de la República, así lo consideró el periodista e historiador británico Andrew Paxman.
Al presentar su más reciente obra Los Gobernadores: Caciques del pasado y presente, el académico del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE) explicó que comenzó a escribir este libro, debido a que hace 18 meses se perfilaban como precandidatos a la presidencia de la República cinco gobernadores o ex mandatarios como Eruviel Ávila del Estado de México, Rafal Moreno Valle de Puebla, Ivone Ortega de Yucatán, Miguel Ángel Osorio Chong de Hidalgo y Andrés Manuel López Obrador de la Ciudad de México.
El historiador consideró que la investigación reunió a 14 gobernadores en seis entidades del país, entre los que se encuentran casos que calificó como vergonzosos como Javier Duarte de Veracruz, Roberto Borge de Quintana Roo, así como uno de los fundadores del Grupo Atlacomulco como Alfredo del Mazo Velez, y para cada uno de los textos participaron expertos académicos en cada estado.
Indicó que los gobernadores se habían plegado al poder presidencial durante el priísmo hasta que Vicente Fox arribó a Los Pinos, cuando los mandatarios estatales rescataron el discurso de “soberanía e independencia” que les permitió desviar los recursos económicos a plena voluntad sin transparentar el manejo verdadero del presupuesto.
Dicha situación, consideró, permitió incubar casos como los ex gobernadores de Veracruz, Javier Duarte; de Chihuahua, César Duarte; y Roberto Borge, en Quintana Roo; aunque no fue únicamente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), ya que también se repitió este fenómeno en los mandatarios estatales de otros partidos políticos como Guillermo Padrés en Sonora, emanado del Partido Acción Nacional (PAN), así como Rafael Moreno Valle, quien en Puebla repitió el mismo patrón de corrupción que desarrolló el PRI durante años.
En el caso de Miguel Ángel Osorio Chong el texto fue escrito por el académico y defensor de los derechos humanos, Pablo Vargas, mientras que de Javier Rojo Gómez, fue redactado por Tonatiuh Herrera, y narraron parte del perfil y biografía de ambos gobernadores que son de los más icónicos del estado de Hidalgo.
El escritor anunció que desea continuar con un segundo tomo en el que incorpore a más ex gobernadores de otros estados que también han sido de los más representativos en la historia de México posrevolucionaria.
Andrew Paxman estudió literatura en las universidades de Southampton, Inglaterra, y Delaware, en Estados Unidos; además de que es maestro en Estudios Latinoamericanos en la Universidad de California y doctor en historia por la Universidad de Texas. Actualmente es profesor investigador de la Unidad de Historia del CIDE.


